Una cultura por otra
Max Silva Abbott | sábado 21 de mayo de 2016
Una sociedad cualquiera se puede ir convirtiendo paulatinamente en otra, en razón de la evolución que experimente el origen de sus habitantes.
Una sociedad cualquiera se puede ir convirtiendo paulatinamente en otra, en razón de la evolución que experimente el origen de sus habitantes.
En la piratería intelectual, mezcla de mentira, simulación, fraude y deslealtad, no hay nada de chispa ni luz, sólo ofuscación y encandilamiento, ceguera y falsedad.
Reducir las causas del estrés a que el hombre ayuda poco en casa ¿no es algo reductivo? Lo que estresa es la sensación de estar enfrentándose continuamente, sola y sin colchón, a un mundo hostil.
Tenemos la razón, pero no nos atrevemos a defenderla públicamente. Por eso nos rodeamos de consejeros, directores, conferencistas, columnistas y asesores de izquierda para poder sobrevivir.
En Chile percibo que somos pioneros en lo que se podría denominar “la Economía del Malestar”. Impuestos crecientes, pero contraprestaciones decadentes.
Descalificar cuando ni siquiera se conoce el texto del fallo y las razones que tuvo el TC para acoger el requerimiento es una forma poco académica de argumentar.
Al igual que en España, la derecha ha de abandonar esa posición arbitral que la vacía de significados ideológicos, para participar en el debate con sus propios recursos, con sus valores específicos.
Para retirar la custodia de los chicos, el Barnevernet puede alegar maltratos, “falta de destrezas” de los padres, o que el ambiente en casa sea “demasiado cristiano”.
El Gobierno se empecina en sacar adelante reformas, leyes y proyectos que en realidad a nadie benefician, y hace oídos sordos a los principales y verdaderos problemas y necesidades de la población.
Un mentiroso o farsante habitual peca de incivilidad porque traiciona la confianza que el ciudadano común pone en la ecuación palabra=pensamiento.