Médicos enfermos
Pedro Gandolfo | sábado 18 de marzo de 2017
Entre la experiencia del paciente y su lenguaje y la del médico y su jerga se abre cada día más un abismo de incomunicación.
Entre la experiencia del paciente y su lenguaje y la del médico y su jerga se abre cada día más un abismo de incomunicación.
Muchas mujeres que son madres se sienten arrebatadas por Justin Trudeau. Del mismo modo en que sus hijas adolescentes miran con delirio a Justin Bieber.
La situación de la Universidad Arcis se está constituyendo en la punta de lanza de uno de los más escandalosos fraudes a la fe pública en la educación superior chilena.
La reciente entrevista al candidato presidencial de Evópoli -gestor, además, de ese nuevo partido- merece ser leída con calma y meditada.
Desde el año 2000 que el crecimiento de nuestro país no puede ser explicado por un aumento de la productividad. ¿Qué pasó? ¿Nos volvimos flojos y lesos?
Esto se trata de desarrollar un arte –como el humor– de manera profesional, casi exquisita, y no el insulto arrogante de quien dice que lo que hace es buen arte porque, sencillamente, él o ella lo afirma.
El éxito de la Semana Nacional de la Opción Escolar, en los Estados Unidos, es simple. Se explica por el hecho de que pone en el centro a las familias.
Parece imposible que todo lo que haga Trump sea malo, que se lo presente siempre como un loco, un descontrolado o un tirano… que no exista ni una sola cosa que rescatar de su mandato.
Una vez puedes forzar a la gente a pensar que no existen hombres y mujeres, sino que los sexos son algo fluido y cambiante, el Estado sabe que ya nada le puede detener.
La filantropía, que es comodona, actúa exactamente al contrario que el verdadero amor: necesita ideas generales, categorías abstractas, seres análogos que disfracen su impasibilidad.