Adiós, Francisco
Max Silva Abbott | lunes 28 de abril de 2025
Un papa distinto, sin lugar a duda, cuyo legado será motivo de estudio por décadas.
Un papa distinto, sin lugar a duda, cuyo legado será motivo de estudio por décadas.
El Papa, que llama a cada uno a asumir el compromiso de una sociedad más justa, murió con las “botas puestas”, porque su vida era Cristo.
Muchos creyeron que Francisco sería un Papa de ruptura. Pero fue también muy tradicional, porque volvió al principio.
Francisco hizo su trabajo con una humanidad singular y una personalidad vibrante y capaz de reconocer sus propios errores.
Incluso el papa que parece más novedoso en sus enseñanzas hace eco de la relevancia perenne de Santo Tomás de Aquino.
Promover el desarrollo espiritual de los trabajadores no sólo los beneficia a ellos, sino que al éxito de los negocios.
Entre sus cientos de asesores no ha habido ninguno capaz de encontrar una excusa sostenible del rechazo a la invitación del Vaticano.
Las consecuencias de este colapso de la natalidad son múltiples y resultan cada vez más evidentes.
Guzmán sabía que enunciar ese discurso lo pondría en la mira de organizaciones criminales, y por lo mismo tenía que ser él el que lo hiciera.
Con ocasión de las nuevas políticas migratorias de Estados Unidos, se ha dado en esas tierras un intenso debate acerca del ordo amoris.