El odio
Rodrigo Pablo P. | viernes 1 de abril de 2016
El odio ha entrado en la política y vida social, dividiendo el país entre “nosotros y ellos”, dando lugar a conductas e ideas negativas para el apropiado desarrollo de nuestra patria.
El odio ha entrado en la política y vida social, dividiendo el país entre “nosotros y ellos”, dando lugar a conductas e ideas negativas para el apropiado desarrollo de nuestra patria.
La Nueva Mayoría abdicó de su inspiración más profunda y originaria: la de criticar un mundo dominado por el paradigma individualista, prefiriendo sumarse cómodamente a él.
El Senador debe obedecer a su conciencia. Pero no es tan claro que en esta materia la suya sea una conciencia recta y bien formada. Tal es la conciencia que juzga conforme a la verdad moral.
Hacen falta muchas buenas conversaciones previas, a las que nos tenemos que dedicar en las próximas semanas. Paciencia, pero sentido de la urgencia también.
Mensaje del Comité Permanente de la Conferencia Episcopal de Chile a los católicos y pueblo de Chile, ante la aprobación en primer trámite del proyecto de Ley pro aborto.
Por muchos intereses que existan en juego, hay ciertas conductas, como matar a un inocente, que nunca pueden ser toleradas, pues con ello se contradice aquello que se dice defender.
Argumentar que retirarse del Pacto de Bogotá puede molestar a la Corte de La Haya y jugar en contra nuestra, no tiene sentido: ¿alguien cree a esta altura que nos darán la razón?
En el proyecto, la productividad y la calidad de vida laboral no son tema… Este no es un proyecto de Reforma Laboral, sino que un proyecto político, que otorga un poder absoluto a las cúpulas sindicales.
Es sorprendente escuchar, especialmente en la izquierda, hablar de diversidad y progresismo, pero cuando alguien opina diferente a ellos se le acusa de retrógrada, conservador o fascista.
Una sociedad que no protege la maternidad y la familia se pone en jaque a sí misma. La construcción de una cultura pro vida, es algo que también compete a las empresas.