Conflicto en el puerto
Luis Larraín | viernes 21 de diciembre de 2018
Aparentemente se trataría de uno más de muchos conflictos laborales por diferencias en las remuneraciones y otros beneficios. Pero no es así.
Aparentemente se trataría de uno más de muchos conflictos laborales por diferencias en las remuneraciones y otros beneficios. Pero no es así.
Todos los movimientos de “extrema derecha” que han aparecido, han sido capaces de cuestionar el discurso políticamente correcto del establishment sobre el aborto.
No corren tiempos normales: hoy los que predican democracia están lejos de practicarla; prefieren hacerse los lesos y gobernar de espaldas a sus pueblos, a los cuales desprecian.
El llamado es a trabajar por un gobierno que le sirva a Chile y a los chilenos, no una transacción con los sospechosos de siempre.
La fuente del furor se condensa en el estribillo de "deuda histórica", falacia acatada cual consigna, exacerbando las grietas del presente.
Pérez Yoma afirmó en alguna ocasión que la UDI era el último partido leninista. Y tenía razón: hasta hace no mucho tiempo, fue un partido de cuadros, orden y doctrina.
México no concedió la extradición del Comandante Emilio; se trata de una mera solución futbolística: viene en “préstamo”.
La gran preocupación de Montesquieu no es la separación de poderes, sino el abuso del poder, que no identificaba con la dictadura, sino con la corrupción de cualquier clase de gobierno.
Los chilenos queremos más orden y más autoridad, porque queremos que nuestro país siga por la senda de desarrollo institucional, económico y social que tanto nos costó construir.
Silenciaron a la ciudadanía que los centros administrados por el Estado reciben casi cuatro veces más de presupuesto que las fundaciones privadas.