COP25 y el populismo medioambiental
José Antonio Kast R. | sábado 14 de septiembre de 2019
Es injusto que países como Chile tengan que asumir estándares desproporcionados a su propia realidad.
Es injusto que países como Chile tengan que asumir estándares desproporcionados a su propia realidad.
Vaya manera de legislar y de honrar las normas legales y constitucionales que ellos mismos juraron respetar.
Es de esperar que la prensa se comience a ocupar seriamente de poner en evidencia a los políticos que degradan la actividad pública.
Proponer algo incómodo, que signifique esfuerzo o una postergación en la obtención de los frutos, pareciera estar prohibido…
¿Por qué la izquierda -con los compañeros de ruta DC-ha escogido a Marcela Cubillos como el objeto de sus furias?
Parece ser que el ser humano es nocivo para el medio ambiente. Es considerado un problema, una amenaza, y que debe ser “reducido” o incluso “eliminado”.
Difícilmente puede decirse que nuestro país sea un buen lugar para emprender proyectos familiares.
Estamos mal cuando creemos que en las redes sociales está la representación de esa sociedad civil que responde una encuesta seria.
Su activismo no es tan espontáneo como parecía: desde los lobbies de energías renovables hasta el libro que su madre, vegana repentina, puso a la venta en sólo 7 días.
Parece prudente exigir niveles mínimos de conocimiento a quienes aspiran a altos cargos de elección popular.