¿Qué tipo de sociedad queremos?
Max Silva A. | sábado 27 de noviembre de 2021
El autor propone interesantes reflexiones que pueden hacerse a partir de la última elección presidencial.
El autor propone interesantes reflexiones que pueden hacerse a partir de la última elección presidencial.
Hay retos muy complejos por delante, el más difícil surge del gran error de haber creado un segundo parlamento.
Las sucesivas campañas del terror y del Valium nunca han dejado de acompañar a las elecciones presidenciales chilenas.
Después de conocidos los resultados de las elecciones del domingo 21 de noviembre, las candidaturas que lograron pasar a segunda vuelta empezaron a reestructurar sus estrategias y a sumar apoyos de sus adversarios de campaña. Hasta ahí, todo normal. Sin embargo, una de las cosas que llamó la atención, fue el énfasis que Gabriel Boric le ha dado a temas como la seguridad pública, el narcotráfico y la lucha contra la violencia. Esos fueron de los grandes ausentes en sus temáticas de campaña en primera vuelta, y también son muy destacados por su contendor, José Antonio Kast. Esto sin duda representa una dificultad para la candidatura de Boric. Primero, por lo complejo de que en menos de un mes de campaña esa nueva postura cale hondo en la ciudadanía. Segundo, frente a la pregunta de por qué no se pronunciaron antes respecto a estos temas, la respuesta es insuficiente, lo que hace ver que se trataría de un mero interés electoral. Por último, por el actuar contradictorio que ha tenido él y su coalición respecto de estas materias....
La Convención debería darse por notificada de esta nueva realidad, ceñirse a los límites fijados y producir un texto razonable.
Este domingo, Solemnidad de Cristo Rey, coincide con la fecha en que tendrán lugar las elecciones en nuestro país.
Este domingo está en nuestras manos dar a nuestro país un buen remezón. Con nuestro voto, se manifestará la luz y rayará el alba que despertará a Chile de la pesadilla.
Provoca estupor la dificultad de esos comentaristas para comprender que el verdadero desastre es propia y exclusivamente político e institucional.
¿Alguno de estos analistas partió del hecho de que lo que el candidato Republicano había afirmado era estrictamente verdadero?
Nada de esto va a tener sentido mientras no se recupere el aprecio social por el matrimonio y la familia.