El tabú de la familia
Francisca Echeverría | lunes 17 de abril de 2023
Ante el riesgo de moralizar, hemos optado por sacar a la familia de las preocupaciones públicas, la hemos privatizado.
Ante el riesgo de moralizar, hemos optado por sacar a la familia de las preocupaciones públicas, la hemos privatizado.
Una cosa es afirmar el carácter social del ser humano y otra muy distinta confundir o identificar al Estado con la sociedad.
Nadie quiere reconocer que el 18-O fue un golpe de Estado de fuerzas antidemocráticas coludidas con el crimen organizado y el lumpen.
El fantasma de la Convención recorre la Comisión Experta. Como si volver a usar la corbata bastara para alejar las sospechas.
El actual gobierno de Chile es exactamente eso: una cohorte de santos de palo hueco, lleno de personajes hipócritas, falsos, venenosos, mediocres y perdedores. Zánganos, por doquier. Incompetentes, a raudales. Profitadores, hacen nata. Intelectualoides, por supuesto que no podían faltar.
Si se gastan ingentes recursos en programas absurdos y que a nadie importan, parece legítimo preguntarse por el real papel de estos gobernantes.
Pero la CODE no logró los 2/3 del Senado necesarios para acusar constitucionalmente a Allende; hasta que llegó la denuncia de fraude.
Las lecciones del proceso constitucional liderado por Jaime Guzmán, tiene mucho que decir al septiembrismo y al reformismo noviembrista.
El país se enfrenta a una trama delictual inédita. Los criminales, conscientes ganan poder diariamente ante un debilitado Estado de derecho.
Más allá de las condenas buenistas, nuestras Fuerzas de Orden no han tenido respaldo político y se ha buscado deslegitimar su acción.