Una vez más
Gonzalo Rojas Sánchez | lunes 24 de abril de 2023
120 años de partidos bolcheviques demuestran que jamás se puede confiar un ápice en ellos.
120 años de partidos bolcheviques demuestran que jamás se puede confiar un ápice en ellos.
La centroderecha tiene la responsabilidad de canalizar este sentimiento antioctubrista.
En medio de tantos asuntos que estudió y de posiciones que asumió con vigor y claridad, nos centraremos en estas líneas en su defensa de la “nación”.
Hoy es más claro el nexo entre la barbarie de 2019 y todo lo que sobrevino, comprendiendo la naturaleza antisocial y antidemocrática de la revuelta.
Cohesión, unidad y desarrollo, vienen a mostrar qué es lo que pasa en Chile: si los necesitamos es porque estamos en una crisis.
El gobierno necesita un baño de realismo y realismo sin apellidos.
Esto implica retomar la subsidiariedad como principio político. Ella nos señala las competencias propias del Estado y las comunidades intermedias.
Como profecía autocumplida, los primeros textos para la Carta Magna confirman nuestras previsiones: pienso que el panorama se ve auspicioso, aunque todavía hay que estar alertas.
Los rompedores profesionales que nos desgobiernan se están quedando solos. Es hora de arremangarnos y reparar los daños de la partuza.
Se genera una especie de dictadura internacional, que puede interferir de manera notable en la vida de las personas.