Identidad de género: ¿una ley fantástica?
Antonio Barchiesi | viernes 31 de agosto de 2018
Lamentablemente, lo único que sostiene esta ley fantástica es el discurso de lo políticamente correcto adornado con ideología de género.
Lamentablemente, lo único que sostiene esta ley fantástica es el discurso de lo políticamente correcto adornado con ideología de género.
Los enemigos de la Iglesia están usando el tema de los abusos para menguar su autoridad moral porque se opone a la agenda abortista y de género impulsada por organismos internacionales.
El padre comunica con su vida que reinar es servir, que la alegría se encuentra si se inclina para que otros se eleven.
El drama de los adultos mayores no se resuelve con medidas simplistas, abriendo la puerta de par en par a la eutanasia, sino con medidas y políticas concretas que dignifiquen la vejez.
Estos nuevos bárbaros campan poderosos gracias a la alianza forjada en torno al individualismo sin límites, dirigido a la satisfacción de los impulsos más primarios de dinero, sexo, y hedonismo.
A la educación de la sexualidad pertenecen el cultivo del sentido del pudor, la renuncia a cualquier forma de provocación erótica, y el rechazo tanto del exhibicionismo como del vocabulario soez.
Me opongo de todo corazón a la revolución transgénero y predigo que, en última instancia, fallará. Este es el por qué.
Cuesta poco entender que los discípulos de Cristo intentaran espantar al corro de niños que de pronto lo rodea justo en uno de esos momentos suyos de inescrutable ensimismamiento.
Diversos estudios indican que, entre la población con menos recursos, se dan más casos de niños con trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH).
La importancia de los juegos y los juguetes de toda la vida para favorecer el desarrollo de destrezas en el menor, queda demostrada en una investigación tras otra.