El falso debate sobre acortar carreras
Pablo G. Maillet | martes 19 de mayo de 2026
Se culpa a la formación general, cuyo marcado sello humanista es el que precisamente diferencia a un profesional de un técnico.
Se culpa a la formación general, cuyo marcado sello humanista es el que precisamente diferencia a un profesional de un técnico.
El problema es haber normalizado un tipo de formación donde el desacuerdo se vive como intolerable y el adversario es percibido como ilegítimo.
La incorporación de una formación humana y humanística en las carreras profesionales ofrece a los futuros trabajadores del país una comprensión más adecuada de su actividad.
Sin educación de excelencia, familias fuertes y nuevas generaciones, no hay desarrollo esperable, sin el cual la empresa ve ensombrecido su horizonte.
Tras la inflación de notas hay una concepción de la educación que busca cuidar la autoestima y desconfía de la frustración y la competencia.
La universidad debe preparar para trabajos que no existen. Eso se logra a través de la formación general en artes liberales.
Pese a que la postura mayoritaria en la opinión pública es la de acortar las carreras, creo que el debate está mal enfocado.
¿Cuántos miles de veces se ha hecho esta misma tarea en el largo siglo de existencia del Partido Comunista de Chile?
La cuestión de fondo es si lo que se enseña hoy tendrá sentido mañana, y si los egresados tendrán la capacidad de adaptarse integralmente.
El hecho de que Carabineros haya sido víctima del desprestigio sistemático de su autoridad, muestra la importancia que reviste en la historia del país.