Sopa no hablaba como idiota
Sergio Urzúa | miércoles 3 de diciembre de 2025
Juan Pablo Sopa no hablaba como idiota, sino que sólo les hablaba a idiotas que no reconocían su valor.
Juan Pablo Sopa no hablaba como idiota, sino que sólo les hablaba a idiotas que no reconocían su valor.
La oposición debe ponerse de acuerdo, dejar atrás disputas pequeñas frente a las grandes emergencias nacionales.
Cuando la academia se vincula con su entorno, el desarrollo deja de ser declaración y se convierte en construcción colectiva.
El fin último –no explicitado– del FES sería lograr el control estatal de las instituciones de la educación superior.
Mientras sus predecesores velaban por el sistema educacional como un todo, Devés plantea una oposición sectorial, dialéctica e insalvable.
Queda la impresión de que estamos a punto de comenzar de nuevo lo que sucedió hace seis años.
La noción de virtud supone e integra las competencias en una mirada más amplia y unitaria de la persona humana.
A veces a los estudiantes que se toman un campus se les hace entrega formal del lugar recibiendo hasta las llaves.
En una época que parece preferir el confort del conformismo a la incomodidad del empeño, hablar de mérito suena casi provocador.
Los colegios deben lograr una integración funcional de la lectura comprensiva con la escritura reflexiva desde muy temprano.