Para conocer o recordar grandes momentos en el Teatro Municipal de Santiago
BA- ROCO | Sección: Arte y Cultura, Historia
Mario Cánepa publicó el año 1976 La ópera en Chile (1839-1930) en la Editorial del Pacífico, con 26 ilustraciones y 298 páginas. El Teatro Municipal santiaguino se abrió al público en 1857, de modo que los tres primeros capítulos están referidos, por ejemplo, al Teatro de la República y al Teatro Victoria de Valparaíso. Inaugurado el Teatro Municipal de Santiago se presentaron óperas célebres y también de autores que nos son desconocidos (Pacini, Apollini); hubo después problemas, por ejemplo, el bombardeo a Valparaíso e incluso un incendio; por lo cual en 1873 se reinauguró. Después sobrevino una crisis económica y la Guerra del Pacifico. En dicho escenario se suceden en el tiempo estrenos como Aida, Don Carlo, El Profeta, Lohengrin, Tannhäuser, La Boheme y Caupolicán. Se presentaron, entre otros, los connotados cantantes Titta Ruffo, Amelita Galli-Curci, Carlos Morelli, Renato Zanelli, María Barrientos, Gilda Dalla Rizza, Tito Schipa y Feodor Chaliapin. El capítulo XVI excede el año 1930 del título del libro, pues menciona las presentaciones de Beniamino Gigli, Ramón Vinay, María Caniglia, Plácido Domingo, Sherrill Milnes, Matteo Manuguerra, Beverly Sills, entre varios más. En las fotos aparecen Lauritz Melchior, Mignon Dunn, Norman Treigle y Nora López entre otros. El autor también cita comentarios de diarios de la época.
De Orlando Álvarez, el año 2014 se publicó Ópera en Chile, Ciento ochenta y seis años de historia (1827-2013) en El Mercurio–Aguilar, sin ilustraciones y 597 páginas. Resalta el autor que vinieron al país, entre otros, Riccardo Stracciari, Amelita Galli-Curci, Aureliano Pertile, Apollo Granforte, Giacomo Lauri-Volpi, Ebe Stignani y Francesco Merli. También menciona que a comienzos del siglo XX se dejó de lado a autores belcantistas y se presentaron otras obras francesas y también de Puccini, Cilea y Leoncavallo, manteniéndose a Verdi. También se estrenaron óperas de los chilenos Ortiz de Zárate y Próspero Bisquertt y nos visitó el autor Pietro Mascagni, quien dirigió obras suyas y ajenas más piezas sinfónicas. El año 1957 se presentaron en el Teatro Municipal Virginia Zeani, Ferruccio Tagliavaini, Giangiacomo Guelfi y Nicola Rossi-Lemeni. Consigna el autor vicisitudes de contrataciones, presentaciones entre otras de Claudia Parada, Cristina Deutekom, hasta la llegada de Andrés Rodríguez a este teatro. El texto resalta, de este período, entre otros, a Lucia Valentini-Terrani, Renata Scotto, Leo Nucci, Fiorenza Cossotto, la ópera Lohengrin, Rockwell Blake, Agnes Baltsa, la tetralogía de Wagner y Paul Plishka. También se refiere, entre otros, a los inolvidables recitales de Kirsten Flagstad, Marian Anderson, Martina Arroyo, José van Dam, Hildegard Behrens, Juan Diego Flórez y Renée Fleming. Contiene el libro a cantantes que se han presentado en óperas o recitales y también enuncia las óperas ejecutadas desde 1830 –con cada elenco y director de orquesta, es decir antes de la inauguración del teatro municipal capitalino– hasta el año 2013, más un útil índice onomástico. Contempla a su vez, comentarios a puestas en escena.
Mario Hamlet-Metz el año 2016 publicó La ópera en mil vivencias en Ediciones El Mercurio, con fotos y 608 páginas, contiene unas 35 referencias al Teatro Municipal capitalino, alude también en detalle a su centenario con los relevantes cantantes que se contrataron, más adelante destaca entre otros, a las cantantes Marta Rose y Nora López, tres óperas que presenció el año 1981 y su opinión sobre Rusalka y diversos temas más. Consta de un índice onomástico.
Andrés Rodríguez el año 2024 publicó Detrás del Telón. 34 años al frente del Teatro Municipal. 1981-2015 en Ediciones El Mercurio, 419 páginas, incluidas fotos. El autor fue director general y artístico de dicho teatro y narra entre otros temas, la última venida al país de Claudio Arrau; detalla pormenores del ballet, la dirección de Iván Nagy, las visitas del Ballet de Bolshói y de Kirov, además de la presentación de Baryshnikov; la presentación con llanto inesperado de Alfredo Kraus y trasmitido en directo por Canal 13; el terremoto del año 2010; menciona varias veces a Marcia Haydée, a las chilenas Verónica Villarroel y Cristina Gallardo – Domas, entre varios temas más; problemas sindicales en el teatro de calle Agustinas; la adquisición de un nuevo piano Steinway & Sons; menciona que, entre otros, se presentaron los relevantes del teclado Bruno Gelber, Alicia de Larrocha, Cristian Ortiz –de estas dos últimas pianistas al anunciar que vendrían al país, publicamos reseñas en un importante diario y agregamos en esa nota al insigne visitante Lazar Berman, con quien además, tuvimos el privilegio de poder conversar con él–, Vladimir Ashkenazy, Daniel Barenboim, Nelson Freire, Peter Donohoe, András Schiff, Jean-Phillipe Collard –a quien entrevistamos para ese aludido medio escrito–, Anatol Ugorski, Boris Giltburg, Ivo Pogorelich y Evgeny Kissin (de quien a raíz de su visita, efectuamos un artículo en una revista de un colegio profesional); las presentaciones de Plácido Domingo y enumera a los directores titulares de la Orquesta Filarmónica. En un anexo agrega a los cantantes Rosalind Plowright, Sylvia Sass, June Anderson, Rolando Villazón y Luciana D’Intino entre otros; recuerda los recitales de los cantantes Kiri Te Kanawa, Barbara Hendricks y Paata Burchuladze; vinieron importantes orquestas bajo Zubin Mehta, Aldo Ceccato, Charles Dutoit, Sergiu Celibidache, Pierre Boulez, Kurt Masur, Wolfgang Sawallisch y las relevantes agrupaciones como Concerto Italiano –a cuyo director entrevistamos para un medio escrito–, Doulce Mémoire, Les Arts Florissants, Il Giardino Armonico –de estos dos últimos grupos a raíz de sus presentaciones, también publicamos artículos en un medio escrito– y Academia Bizantina; los bailarines Rudolf Nureyev y Julio Bocca más el Ballet de Stuttgart. Consta también de un índice onomástico.
Por fortuna podemos señalar que a varios de estos eventos pudimos concurrir y nos resultan inolvidables. De todos modos, faltan otros textos que se refieran más a la música instrumental y orquestal presentadas en este teatro. En síntesis, estos libros permiten conocer o rememorar grandes eventos de la música en sus diversas expresiones vividos en el Teatro Municipal santiaguino.




