Política y espectáculo
Rodrigo Ojeda | Sección: Arte y Cultura, Historia, Política, Sociedad
El megáfono está de regreso. El gobierno está comunicando mal. Hay confusión en los verbos. Ya no basta con los datos, las encuestas y las corbatas porque la política explica y aclara a través de la acción y un relato coherente. El buque necesita todas sus calderas funcionando y afirmar el timón en aguas virulentas y vertiginosas, con fuego amigo y cruzado. La política contingente, guste o no, se nutre de la polarización, las trincheras ideológicas y la carroña de las redes sociales. Son tiempos en los cuales las declaraciones buscan el espectáculo y el escándalo. A ratos, los representantes confunden su rol en los asuntos de la polis con el entretenimiento. Olvidan que su función no es un pasatiempo. Los reels y el scroll son tentadores para el ejército de asesores y creadores de contenido político. Lo inmediato e histriónico ganan likes, pero es pan para hoy, y hambre para mañana. Las redes sociales son un lugar en el cual “todo vale”, y el tono y la irreverencia representan la “batalla cultural”. Para Vargas Llosa, en “la civilización del espectáculo, el cómico es el rey”.
En la política del espectáculo, las ministras de Ciencia, Ximena Lincolao, y de la Mujer, Judith Marín, son condenadas e irrespetadas por su origen, su matriz espiritual y su visión de mundo, sin importar su biografía de superación, sus estudios y su presencia en espacios de poder. No ocurre lo mismo con quienes confiesan su adhesión y nostalgia al paradigma marxista y legado criminal de Lenin en el siglo XX. El 22 de abril pasado, el patriarca comunista, Lautaro Carmona, sin sonrojarse ni titubear, señaló: “reafirmamos el carácter leninista del Partido Comunista de Chile”. En sintonía con su ensoñación guerrillera. El Partido Comunista Cubano es “marxistaleninista”. Es la vanguardia y “fuerza dirigente” en línea con “la construcción del socialismo y el avance hacia la sociedad comunista”. Cubanos y chilenos están guiados por Marx y Lenin, además de la lucha de clases y la presión callejera. Para Javier Pineda, la isla revolucionaria es “una democracia socialista”. “Dictadura no es”. Omite la existencia de un partido único, la restricción de las libertades y el control policial a las disidencias. Esas banderas flamean por las grandes alamedas con falsas promesas. El comunismo no tiene pasado democrático y es incompatible con la democracia liberal.
En los asuntos públicos las formas y relatos sí importan. No todo es espectáculo. No todo es confrontación. Lo adversarial ya no es suficiente y asfixia a la buena política. Los acuerdos no siempre son concesiones ni derrotas. Para Álvaro Vergara, “las dinámicas virulentas de las redes sociales se han entrelazado con una política performática”. “Las frases pomposas, las recriminaciones públicas a sus aliados y las pachotadas contra el adversario consolidan la tónica” es un escenario saturado de dimes y diretes. No todo vale. Hay un sector en “la nueva derecha” que avanza y se asimila en el tono y en la forma a su adversario. Las vanguardias en “la batalla cultural” son riesgosas en tiempos violentos, de desafección y ausencia de pensamiento crítico.
Manouchehri y Cicardini, “son una inyección de beligerancia, cuñas, distorsiones, uso polémico de redes sociales y búsqueda de atención”. En “la derecha valiente”, no se quedan atrás. Los parlamentarios tienen un mandato, distinto y distante, a las redes sociales. Hoy, en la derecha algunos están extraviados. Está en desarrollo una batalla comunicacional entre piñeristas, descontentos del gobierno y valientes. Sus declaraciones se suman al espectáculo. Suena a pasada de cuenta entre piñeristas y fustigadores del expresidente. Además de cuestionamientos al gobierno y sus ministros. Las derechas: gobernante, expectante y valiente deben evitar la guerra civil y pausar la disputa hegemónica. El rival está al frente y las urgencias son otras. “La derecha con coraje se refleja en quienes están dispuestos a resistir lo malo sin hacer alarde de ello”.
Nota: Este artículo fue publicado originalmente por El Pingüino el domingo 3 de mayo de 2026




