Atentado en Valdivia
Rodrigo Ojeda | Sección: Arte y Cultura, Educación, Política, Sociedad, Vida
Ximena Lincolao Pilquián. Ministra de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación. Nació en Maipú, estudió en la Universidad de La Serena y emigró a Estados Unidos. Es Doctora en Administración y Políticas Públicas de Universidad George Washington. La revista Forbes la “destacó como una de las mujeres líderes en tecnología”. Es la primera ministra “de origen mapuche en asumir la titularidad” de un ministerio. Es reflejo del esfuerzo personal y la movilidad social.
El miércoles 8 de abril, en la sede de Isla Teja, se inauguró el año académico en la Universidad Austral de Valdivia. Un acto solemne con la presencia de autoridades e invitados. Una ceremonia tradicional liderada por el rector, Egon Montecinos, y una clase magistral a cargo de la ministra Lincolao. “Porque el trabajo del futuro ya está corriendo hoy dentro de sus aulas”, comentó la invitada de honor.
En paralelo, los indignados y oprimidos estaban concertados y distribuidos en los alrededores del salón con gritos, consignas y pancartas: “La educación es libertad”. “La crisis climática no espera tu reforma”. “Bloqueo al fascista”. La ceremonia universitaria convivió con el ruido de los manifestantes debido a la presencia de la ministra como representante del “gobierno opresor de Kast”.
“Temí por mi vida”. Atacada e insultada, golpeada y denostada, perseguida y encerrada por “jóvenes idealistas” de causas nobles. Desde un principio se percibía un ambiente de confrontación y de violencia en el lenguaje. La ministra fue retenida y su agenda detenida. La persiguieron. Presenció intentos de estudiantes de ingresar violentamente. No pudo salir del espacio universitario según lo o planificado. No era seguro salir. Los estudiantes bloquearon accesos y salidas. La ministra arrancó en más de una ocasión. Se escondió escondió detrás de una puerta. Fue socorrida por otros invitados.
El rector intentó mediar con los movilizados y desescalar el ambiente. Cedió al chantaje para “negociar” la salida de la ministra. Se realizó una reunión improvisada. Escuchó el petitorio y las demandas. Entregó respuestas y fue receptiva con las voceras. Es inaceptable que los universitarios impongan su agenda mediante la superioridad numérica. La ministra experimentó la violencia en los dichos y en los hechos. Lo acontecido durante más de dos horas fue un encierro y un atentado. Es un punto de inflexión. Tras lo sucedido hay quienes siguen justificando y utilizando la violencia como medio de presión y acción política. La universidad está secuestrada por una minoría.
Para la ministra, “los culpables son los estudiantes”, ellos buscaron “la confrontación”. “No pensé que los estudiantes me iban a atacar” en un espacio universitario. Espera consecuencias legales y administrativas. Recuerda los insultos y las denostaciones por su origen mapuche. Las funas, cancelaciones y discursos de odio en las universidades son señales de descomposición social y humana preocupantes. La violencia que sufrió la ministra es una emergencia que el gobierno debe combatir y colegir las lecciones a un mes de su instalación. Lo acontecido en Valdivia fue violento en lo discursivo y factual. Es una herida que debe asumir la institucionalidad vigente.
La violencia vista y viralizada en Valdivia se oculta bajo supuestas demandas solidarias y justas. Piden derechos y olvidan sus deberes. Piden ser escuchados y no escuchan. Dicen defender la educación en las calles y están “unidos en la lucha”. La trama extremista no es nueva y se opone a la “violencia estructural” del sistema, además de su rechazo al gobierno actual.
Hay que asumir que la violencia está normalizada no sólo en los espacios educativos. Es momento de aplicar la ley y que los violentos asuman las consecuencias oportunamente. Las preguntas de ministra a Lincolao son ineludibles: ¿Por qué nuestros jóvenes están quemando partes de Chile? ¿Por qué están rayando las esculturas? ¿Por qué cuando se enojan no hay control? ¿Por qué la violencia?
Nota: Este artículo fue publicado originalmente por El Pingüino el domingo 12 de abril de 2026.




