Es el progresismo el agotado, no el modelo

Jaime Jankelevich | Sección: Política, Sociedad

En la Cuenta Pública del domingo pasado, el Presidente Boric habló durante 152 minutos, dejando la sensación que su intervención estaba destinada más que nada a mantener entusiasmados a sus partidarios, lo que demostró con los anuncios del envío del proyecto sobre aborto libre, las acciones contra Israel, la negociación ramal  y el cambio en las condiciones del penal Punta Peuco.

Sin pretender referirme a todos los temas tratados, me quiero detener en uno en particular, pues tiene un trasfondo muy importante a considerar. Cuando el Presidente se refirió a la economía dijo lo siguiente: “El modelo que permitió a nuestra economía crecer durante las décadas de los 90 y los 2000 está agotado y, como decíamos, ya hace más de 15 años la productividad está estancada”.

Lo que se intenta es convencer al país que el modelo basado en la libertad como principio rector de la sociedad; en la creatividad, el emprendimiento, la libre competencia, la iniciativa privada, la economía de mercado y un Estado subsidiario, está agotado y que el progresismo es la solución. Dicha afirmación nos indica claramente que su pensamiento sigue siendo tan radical como cuando fue elegido gracias a la violencia octubrista y prometía enterrar el neoliberalismo, después derrocar al capitalismo y por cierto refundar el país y lograr que sea el Estado el que gobierne todas las esferas de nuestras vidas. Incluso cuando le preguntan si es ahora socialdemócrata, solo dice que la unión del progresismo es lo que le importa, sin apellidos.

Más progresismo sería fatal para Chile, pues es el progresismo lo agotado y fracasado, no el modelo. Qué mejor evidencia que el fracaso de este gobierno en todos los frentes, partiendo por la ausencia de una concepción ética. Pero no solo eso, porque progresismo es sinónimo de Foro de Sao Paulo, cuya meta es “enfrentar al enemigo común de nuestros pueblos, el imperialismo estadounidense y el neoliberalismo”. En el Foro participan 27 países y 123 partidos, siendo 17 los chilenos, entre ellos el PC, el MIR, el PS, el PH y  los ex RD hoy FA, siendo su  propósito el instaurar el socialismo en América Latina, ese fracasado sistema que solo genera miseria, hambre, retraso y persigue y encarcela a sus opositores. En Latinoamérica, ¿qué gobierno “progresista” ha generado progreso? ¿Cuba, Nicaragua, Bolivia, Venezuela, Chile?

En Chile, ¿qué progreso puede mostrar Boric? En educación, destruyeron los colegios emblemáticos, capturados por violentistas que utilizan  bombas molotov externa e internamente –como el caso del INBA– y causan disturbios semanalmente. No solo eso; en septiembre de 2024, 848 mil alumnos presentaron grave inasistencia y 47.500 abandonaron sus estudios entre 2023 y 2024. Y 8 de cada 10 niños y niñas de 4° básico de establecimientos educacionales vulnerables no entienden lo que leen, según estudios de la Fundación Crecer con Todos.

En orden y seguridad Boric habla que los delincuentes caerán presos y que han hecho más que nadie en esta materia, mientras en los barrios crece la delincuencia, adolescentes y niños han muerto en manos de pandilleros, se protege a los narcos en sus funerales, los portonazos abundan, aumentan los raptos y las extorsiones  y cada día hay más menores de edad siendo soldados del narco.

En Salud, el progresismo quiso terminar con las Isapres, mientras las listas de espera son millonarias y mueren pacientes por no ser tratados a tiempo en el sistema público, con  hospitales no habilitados por cuidar lagartijas y arañas; pabellones usados a medias, etc.

La  economía está estancada, con un déficit fiscal superior al comprometido, la inversión detenida, falta de certeza jurídica para aprobar proyectos, permisología paralizante; el empleo entrampado,  la productividad paupérrima y las 40 horas de este gobierno solo lograron aumentar los costos de contratación que castiga el empleo, hoy con un 8,8% de cesantía. De medidas pro-crecimiento, ninguna palabra, porque él  “no está para dejar contentos a los grandes empresarios”.

El proyecto de aborto libre, que le niega la vida -el principal DD.HH.- a una creatura que está por nacer; la postura contra Israel, que pone en riesgo la seguridad nacional;  la negociación ramal, que liquidaría a las pymes y el cambio en las condiciones de Punta Peuco, que  pretende traer a la esfera electoral nuevamente al régimen militar, son todas muestras del radicalismo de sus ideas, que en nada aportan al progreso de Chile.

El radicalismo progresista no ha cambiado en nada. Winter, proclama que quiere una sociedad sin clases; para Jara del PC, Cuba es una democracia diferente  y Tohá pretende desmarcarse del gobierno cuando fue la guaripola del mamarracho rechazado el 4S.

A no engañarnos; el progresismo es lo agotado y fracasado, no el modelo. Seguirán intentando imponer su ideario, enterrar al neoliberalismo y derrocar al capitalismo. De lograrlo, nos impediría llegar a ser algún día un país desarrollado.

Nota: Este artículo fue publicado originalmente por El Líbero el lunes 8 de junio de 2025.