Juan de Dios Vial Correa y la intelectualidad católica
José Tomás Hargous Fuentes | Sección: Arte y Cultura, Educación, Historia, Religión, Sociedad, Vida
Este domingo hubiera cumplido 100 años don Juan de Dios Vial Correa (1925-2020), una de las personalidades más destacadas de la intelectualidad católica chilena del siglo XX. Hermano del historiador y también intelectual católico Gonzalo Vial (1930-2009), estudiaría en el Colegio de los Padres Franceses (SSCC) de Santiago, y desarrollaría una relevante carrera académica en su alma máter, la Pontificia Universidad Católica de Chile (UC), en la Facultad de Medicina, el Instituto de Ciencias Biológicas, en la Facultad de Ciencias Biológicas, fundada por él, y llegando a ser profesor titular, decano y rector de la institución.
Si bien estudió Medicina, formó médicos y científicos y fue miembro de número de la Academia Chilena de Ciencias, sin exagerar se puede decir que fue una mentalidad humanista prodigiosa, no de esas encerradas en las bibliotecas, sino que se comprometen por difundir el humanismo cristiano en la esfera pública.
Ése fue uno de los principales legados de su gestión como rector de la UC. En palabras de Andrés Valdivieso, “La Identidad Católica fue el hilo conductor de todo su rectorado”, con la particularidad de encontrarse “en un mundo secularizado, a veces fuertemente anticristiano y que nos interpela continuamente”. Eso se expresó en que “En ese escenario turbulento, el rector se mantuvo fiel al Magisterio, a la idea de que fe y ciencia son compatibles y que la persona de Jesucristo tenía mucho que ofrecer al mundo intelectual. Y así, gradualmente, se fue ganando la confianza de los profesores”.
La impronta humanista cristiana de don Juan de Dios Vial se impregnó en algunas obras de su período como rector. Durante su gestión “Procuró además asegurar la formación doctrinal y moral de todos sus miembros, facilitando la pastoral de los intelectuales, o sea, ‘evangelizar la cultura’”. Esto también se expresó en la creación del “Programa de Antropología Cristiana” en 1991.
Pero su principal legado vendría cuatro años más tarde: la Revista Humanitas, revista de antropología y cultura cristianas, que “contó desde su nacimiento con el apoyo del Consejo Pontificio de la Cultura” y en estos treinta años “ha realizado una extensa reflexión antropológica, contribuyendo a inculturar el pensamiento de raíces católicas y la doctrina del magisterio dentro y fuera del país”. La tarea de fundar y dirigir una revista de cultura católica fue tomada muy en serio por el médico rector y el Comité Editorial, quienes desde antes de su fundación y por doce años se reunían en el Monasterio Benedictino de Las Condes a pensar y repensar el mensaje de la revista.
Por su labor académica e intelectual fue reconocido por su alma máter, a la que sirvió tantos años, como Doctor Scientiae et Honoris Causa en 2002, y recibió el Premio Jorge Millas de la Universidad Austral en 2010. También, en 1994 San Juan Pablo II le encomendó suceder al profesor Jérôme Lejeune, descubridor del síndrome de Down, como Presidente de la Academia Pontificia para la Vida, cargo que ejercería diez años.
Con San John Henry Newman, don Juan de Dios Vial Correa tenía la convicción de que “lo específico de la universidad católica, aunque suene paradojal, es ser primero una genuina y excelente universidad, y además ser católica. No hay contradicción entre ambos términos, pero el segundo perfecciona, sin reemplazar, al primero”. Así, sin dejar de lado la catolicidad, sino que tomándola como bandera de lucha, la UC se consolidó como la mejor universidad del país, sentando las bases para liderar en el continente. Como él mismo decía, “Ser Universidad Católica es una dirección, es un llamado. No es un estado inamovible. Es una proyección hacia el futuro, un llamado moral que no tiene otro límite que el llamado a la perfección del Evangelio”.




