Recuperar el sueño nacional: Reflexiones sobre la actual campaña electoral
Beatriz Hevia | Sección: Arte y Cultura, Educación, Familia, Historia, Política, Religión, Sociedad, Vida
En medio del proceso electoral que definirá las próximas autoridades locales en todo el país, varios han sido los temas que, debido a la contingencia, han cruzado la campaña. Sin embargo, hay algo que se extraña al conversar sobre por quién votar: ¿por qué los candidatos quieren llegar al puesto al que postulan? Más allá de la respuesta obvia de querer ganarle al adversario o tener el poder y dirigir, la pregunta central es: ¿cuál es la motivación real detrás de su candidatura?
Da la impresión de que los partidos ven esta elección como un peldaño más para acercarse al sillón presidencial. Las comunas y sus habitantes serían, por tanto, un mero instrumento para alcanzar el triunfo el próximo año. Pero, si concordamos en que el poder –municipal, regional o presidencial– no es un fin en sí mismo, sino un medio para lograr objetivos, es legítimo, y hasta necesario, preguntarnos: ¿para qué ese candidato y su partido o coalición quieren llegar al poder?
Quizás una de las consecuencias de las malas reformas y del estallido social de octubre de 2019 es que nos hemos transformado en un país y una ciudadanía que ha perdido la capacidad de soñar, a diferencia de años o décadas atrás, cuando soñábamos con ser un país desarrollado o tener la casa propia.
Lo inquietante no es que la ciudadanía esté preocupada por salir adelante hoy, trabajando para llevar comida y abrigo a su hogar, sino el hecho de que quienes están llamados a dirigir el país parecen haberse olvidado de pensar en el Chile de los próximos 10, 30, 40 o 50 años.
De un partido o coalición que pretende gobernar, o de un Presidente de la Nación, deberíamos esperar más que meras promesas. Deberíamos esperar una visión de Estado a largo plazo, que defina con claridad qué piensan y cuáles son sus planes respecto al futuro. Por ejemplo, ¿imaginan un país que siga surfeando la ola como ha sido la tendencia hace ya casi dos décadas o piensan que podemos transformar a Chile en un polo de innovación y desarrollo? ¿Visualizan un Chile más descentralizado? ¿Cómo ven el futuro de la minería o la agricultura?
Si bien es cierto que Chile enfrenta hoy problemas urgentes que debemos resolver, no es menos cierto que, si tuviéramos un sueño país, sería más fácil abordar las problemáticas actuales con políticas públicas articuladas y coherentes. Desde el nivel local y regional hasta el central, se deberían enfrentar problemas como la seguridad, las pensiones, la salud, la educación, entre tantos otros, mientras avanzamos hacia el Chile que queremos ser.
Es urgente que los líderes políticos ofrezcan un proyecto de país. No se trata sólo de promover parches en el camino, sino de construir rutas hacia el Chile que queremos, donde las elecciones municipales no sean sólo un peldaño que facilite la campaña presidencial, sino el cimiento en ideas y propuestas para concretar ese fin último: gobernar para mejorar la calidad de vida de los chilenos y construir un mejor país, devolviéndonos además la capacidad de soñar y creer que esos sueños pueden cumplirse.
Nota: Este artículo fue publicado originalmente por El Líbero el domingo 6 de octubre de 2024.




