Sin entender lo que viene

Paula Guerrero | Sección: Política

Sin lugar a duda, para un mandatario, debe ser difícil tomar una decisión que deje tranquilo a los partidos políticos de su conglomerado. Pero, como esa icónica canción de Mercedes Sosa: “Cambia, todo cambia…”, aún no logra despertar después del 4S y se refugia en frases como: “No puedes ir más rápido que tu gente”.  La verdad es que, en el breve cuento de Monterroso: “Cuando despertó, el dinosaurio aún estaba allí”, se grafica muy bien lo que ocurre. 

Por tanto, el presidente y su equipo político deben intentar realizar un análisis crítico de lo que sucede. Ya han pasado seis meses y un socialismo democrático se va tomando sigilosamente la agenda. Al parecer, los 30 años no eran tan malos. Lo cierto es que muchos (as) esperaban un giro de 180º y que hiciera un cambio de gabinete sustancial, pero no fue así, sobre todo porque el escenario económico no es muy alentador para los próximos años y sin crecimiento es bien remoto generar un revés significativo en materia de política pública. En esta línea, el Gobierno no puede permitirse la paralización ante un programa alineado con un texto constitucional – rechazado – y persistir en un mensaje ante la ONU con ribetes o relatos de 50 años atrás. Si bien es cierto que un país debe tener presente su historia y a partir de ella construir, no puede dar espacio a quedar atrapado como un Dormammu en un bucle temporal, aprisionado en un constante déjà vu.

Pensar en crecimiento y ponderar el bienestar de empresas y pymes no es baladí y, hoy, de nuevo nos encontramos sumidos en la discusión del TPP11, con un Gobierno que ha generado una estrategia basada en la intervención y dilación con las condicionadas y afamadas “side letters”. Al igual que la senda del apruebo, no queda claro lo negativo del acuerdo, el cual tiene más ventajas que desventajas (como la inserción en nuevos mercados y el impulso que le otorgaría a la inversión). Pero no, el tema se ideologizó y no hay fundamentos de peso que impidan a Chile suscribirlo. Perú que sí lo hizo y Chile sigue en stand by ante contradicciones severas en materia internacional. Ejemplos hay varios, pero una señal notoria es no tener nombrado a embajadores en países estratégicos, tales como, China, México y Brasil. En fin, un Gobierno sin entender; esperemos que octubre traiga esperanzas de cambio.

Nota: Este artículo fue publicado originalmente por El Diario de Atacama, el sábado 1° de octubre de 2022.