El peor escenario

Gonzalo Rojas S. | Sección: Política

Desgraciadamente, hay que ponerse en esa situación.

¿Por qué?

Porque desde hace un año y medio, casi todo lo malo que puede pasar, ha pasado, y casi siempre, de la peor forma posible; porque las fuerzas contrarias a la democracia y a la libertad saben que esa dinámica favorece nuevas acciones suyas en la misma dirección; porque alertar sobre los peores escenarios podrá ayudar a tantos pusilánimes a tomarse en serio la enorme gravedad de la situación que vivimos.

¿Campaña del Terror? No, campaña de toma de conciencia, de uso de la información y de la razón. Si ha habido alguna campaña del terror, ésa ciertamente ha estado a cargo de quienes desde el 18 de octubre de 2019 (y en La Araucanía, desde mucho antes) han… sembrado el terror, incendiando, saqueando, destruyendo, insultando, ¡asesinando!

¿No se ponen acaso en los peores escenarios la familia del enfermo grave, el emprendedor que ve que su negocio está a punto de quebrar o el alumno que descubre que la carrera que estudia en primer año no es de su agrado y que reprobará casi todo?

Los peores escenarios a los que nos puede llevar la izquierda, en el plano político, son éstos.

1. En la Convención Constitucional

Que ya antes de constituirse fuerce el indulto para todos los violentistas hoy procesados y que, de no lograrlo “oportunamente”, parte importante de sus integrantes se nieguen a iniciar las sesiones, todo esto acompañado de violencia extrema.

Que una vez instalada, funcione en un clima de exclusión y de amenaza física y moral a todos los que no compartan las posiciones comunistas, frenteamplistas y de la Lista del Pueblo.

Que vaya regulando de modo siniestro muchas materias en las que se logren los acuerdos por los 2/3, practicando una política de aplanadora.

Que, si los acuerdos se trabasen en algunos temas, presione al Congreso para que haga una nueva reforma constitucional y consolide la fórmula de llegar a acuerdos por simple mayoría o mediante consulta plebiscitaria.

2. En el Congreso 

Que continúe la demolición de su propia dignidad mediante la aprobación de las listas de candidatos independientes, lo que de paso afectaría gravemente a la institucionalidad de los partidos políticos.

Que el resultado de la próxima elección parlamentaria -a partir de la autorización para que compitan las listas de independientes-  arroje 40 diputados para éstas, 35 a 40 para el PC-FA, 40 para la ex Concertación y solo 35 a 40 para Chile Vamos y el Partido Republicano.

Que autorice nuevas reformas constitucionales para el cuarto y sucesivos retiros, así como para la reforma de las normas básicas de funcionamiento de la Convención Constitucional.

3. En la Gobernación de Santiago

Que las fuerzas de izquierda ganen la elección de segunda vuelta, facilitando una articulación con todos los municipios en poder del PC-FA y un enorme control sobre la vida de la ciudad, su orden público y sus libertades.

4. En la Presidencia de la República

Que Jadue obtenga una amplia victoria sobre Boric en la primaria legal, para terminar de consolidar la hegemonía PC sobre el FA, concitando, de paso, apoyos de sectores importantes del PS para su postulación en primera vuelta. 

Que Jadue pase a segunda vuelta, capitalizando en ella gran parte de la votación de Jiles y de las restantes fuerzas asistémicas.

Alguien podría decir: Bueno, ¿y qué? ¿No son acaso las reglas de la democracia las que podrían permitir todo lo anterior?

Por supuesto, pero esas mismas reglas permiten y exigen prever cómo podrían terminarse la democracia y la libertad.