Chile bajo amenaza

Gonzalo Ibáñez SM. | Sección: Política, Sociedad

El asesinato de que fue víctima el sargento Francisco Benavides García de Carabineros, por una parte, y los dichos acerca de la nueva constitución proferidos por varios de los electos para integrar la Convención destinada a redactarla, nos muestra cómo en Chile se está produciendo una radical división que, a primera vista, movería a hablar de dos Chile. Pero que, en realidad, nos muestra cómo en nuestro país está naciendo y desarrollándose una fuerza que, como un verdadero cáncer, amenaza simplemente con ultimarlo.

El sargento Benavides, ya lo sabemos, fue asesinado al ir a cumplir con su deber de restablecer el orden público alterado por una toma de caminos en la región de la Araucanía. Es decir, falleció como consecuencia de su decisión de asegurar a los chilenos las condiciones para que todos podamos vivir en paz y en orden. Pero, resulta que esas condiciones son aprovechadas por los mismos que durante este último año y medio han incentivado y practicado la violencia terrorista y han atacado sin piedad y sin descanso a nuestras fuerzas policiales, en especial, Carabineros. Por ejemplo, los funcionarios de este cuerpo estuvieron cuidando del orden social los pasados días 15 y 16 de este mes para que en esos días pudieron tener lugar las elecciones que todos conocemos y, por lo tanto, para que también fueran electos los que no tienen otro discurso que el de subvertir el orden público del país y que insultan y ofenden sin descanso a los policías. Son ellos, de hecho, los que estuvieron detrás del disparo asesino que terminó con la vida del sargento Benavides, como anteriormente lo estuvieron detrás de las balas que ultimaron al Cabo Eugenio Nain Caniumil y al inspector de la PDI Luis Morales Balcázar.

Queda claro con lo sucedido que, si esa subversión triunfa, sólo tendremos en Chile más violencia y una ruptura completa del orden jurídico necesario para vivir en civilización, en paz y en justicia. Es decir, que esas balas se multiplicarán hasta hacer desaparecer todo rastro de una vida social que merezca llamarse tal. Será definitivamente el predominio entre nosotros de la fuerza bruta.

Este es el desafío a que, cada día con más claridad, se ve enfrentado nuestro país: dejarse estar para quedar a merced de la fuerza bruta o hacer frente a la subversión para asegurar entre nosotros un orden de paz y de justicia como el que hemos tenido durante los últimos 45 años, sin perjuicio de afinarlo y corregirlo para que lo pueda ser aún más. En definitiva, son las alternativas básicas a la hora de redactar un nuevo texto constitucional. No parece que vaya quedando espacio para terceras posiciones.

Nota: Este artículo fue publicado originalmente por el autor en su página de  Facebook, el miércoles 26 de mayo de 2021.