Agradecimientos inmerecidos
Patricio Mackenna S. | Sección: Política

Muy loable los agradecimientos que, en la sección cartas de El Mercurio formula don Patricio Palacios Del Villar al Presidente de la República. La gratitud es una virtud, pero debe responder a hechos que la ameriten.
En efecto, aplaude el lector el temple del Mandatario por no desesperar ante el virulento ataque de las hordas violentistas del estallido delictual, que él llama social. La verdad es que tanto perdió el temple, que terminó inclinándose ante la izquierda, aceptando un plebiscito para rechazar la Constitución que había jurado defender, abandonando de paso a los que lo elegimos, junto a su programa de gobierno.
Agradece, también, el manejo eficiente de la pandemia. Lo cierto es que este buen manejo se debió al ministro Mañalich, que fue entregado ante las presiones opositoras.
Las ayudas económicas, implementadas en socorro de los más necesitados, que merecen su gratitud, fueron otorgadas por el Estado, incluido el riesgoso 10 por ciento de nuestros ahorros previsionales.
Si todo lo anterior fuese subjetivo, agradecer por mantener el apoyo de las Fuerzas Armadas y de Orden, es una falacia. Nuestros uniformados, a pesar de la falta de apoyo y de promesas incumplidas que han soportado, se mantienen leales porque ellos sí acatan lo que les ordena la Constitución. No se debe confundir gratitud con obsecuencia.
En otro orden de cosas, quizás debiera agradecer también al señor Piñera, tenernos al borde de la anarquía que permite al senador Navarro emplazar al Presidente de la República para que nombre ministro de Interior a un títere afín a su jefe Maduro y a que saque de su cargo al General Director de Carabineros bajo apercibimiento de, si no lo hace, se destituirá a todos los ministros que nombre.
Por primera vez el senador de opereta no miente. La izquierda seguirá gobernando por medio de un parlamentarismo de facto que continuará avanzando en la demolición de las instituciones, el fin del Estado de Derecho y la destrucción de la democracia.
Respecto al General Director, no parece tan malo pedir la renuncia de Rozas que nada ha logrado, a pesar de su cercanía con el Presidente, en el indispensable respaldo político a los hombres a su cargo que siguen siendo maltratados y asesinados, manteniéndose los criminales en la impunidad más absoluta.
Sostiene, además, Navarro, que el Mandatario dejó de gobernar el 18 de Octubre del año pasado; es cierto, pero no porque la ciudadanía se lo haya exigido, como él manifiesta, sino que porque sencillamente, ante el temor de ser acusado de violar los manidos derechos humanos, abdicó de su obligación de gobernar y abandonó sus deberes.
Frente a este desgobierno, solo nos queda respaldar a Carabineros de Chile, para que puedan contener al terrorismo desatado, amparado por los políticos corruptos que han infestado nuestra querida patria.




