‘Delirium tremens’ constituyente
José Luis Widow Lira | Sección: Política
Según información que leo en la página Medline Plus, el delirium tremens puede ocurrir cuando usted deja de beber después de un período de consumo excesivo de alcohol. El delirium tremens también puede ser causado por un traumatismo craneal, infección o enfermedad en personas con antecedentes de alto consumo de alcohol.
Los síntomas pueden ser cambios de estado mental, agitación, irritabilidad, confusión, desorientación, sueño profundo, delirio, excitación, alucinaciones, rápidos cambios de estados de ánimo, inquietud y otros.
No creo que haya consumo de alcohol de por medio –aunque de alguno por ahí sabemos que le hace a la cannabis–, pero los síntomas que se aprecian en algunos de nuestros connotados políticos parecieran obligarnos a concluir que padecen delirium tremens.
Tiene que ser mucha la confusión y la desorientación como para pensar que el camino de salida para los problemas de Chile es una asamblea constituyente. ¿Es que no se han enterado estos genios que levantan la bandera de una nueva constitución que la gente está cansado de ellos? ¿Es que creen que si ahora se dedican a pensar en constituir a Chile de nuevo les lloverá popularidad? ¿Es que de verdad piensan que un cambio constitucional pueda significar la solución a uno sólo de los problemas que nos aquejan? ¿Y después de la nueva constitución, cuando nos percatemos que todo sigue igual o peor, vendrá otra asamblea constituyente más? ¿… o entonces será una asamblea constituyente de una nueva asamblea constituyente?
La verdad es que ya es un delirio moderno pensar que los pueblos se constituyen por constituciones. La verdad, me parece a mí, es que si de constitución hemos de hablar, esta no puede ser sino la tradición histórica. Pero dejemos esto. El delirio que ahora nos ocupa pareciera ser peor aún, pues nuestros visionarios líderes aparentemente creen que la solución de Chile es similar a la que se ha adoptado o al menos propuesto en países como Venezuela, Ecuador, Bolivia, Haití y algunos de los países árabes luego de su invernal “primavera”. La alucinación que padecen es la de pensar que cambiar la constitución nos conducirá a una suerte de hombre y Chile nuevos, cuando lo único que podría lograr es agudizar los conflictos latentes y abiertos que ya padecemos. Al menos, y esto hay que reconocerlo, José Miguel Insulza tuvo la sensatez de decir que “no hay ninguna razón para una asamblea constituyente en Chile”. Porque está en lo cierto: no es que haya una o media razón, no hay ninguna, absolutamente ninguna. Pero Gómez, Walker, Lagos parecieran estar en la vereda del frente.
Es que, siempre mostrando síntomas de delirium tremens, están inquietos, agitados, irritables, porque las cosas no se les dan como quieren. No logran cambiar el sistema electoral a uno que, según sus cálculos, los favorecería más. No logran remontar en popularidad. No logran rearmarse como coalición política. Parecieran lograr muy pocas cosas desde un tiempo a esta parte. De allí entonces que, en vez de mirarse a ellos mismos como causa de sus problemas se les ocurrió que era la constitución.
El delirium tremens, sigue diciendo la página Medline Plus, es una emergencia médica. Pues parece bastante evidente que efectivamente tenemos una emergencia médica que está afectando el juicio de realidad de algunos de nuestros líderes. La dificultad mayor es que el delirio en el que se encuentran estos políticos les impide ver que el problema está en ellos, que el problema son ellos. Mientras no se den cuenta de esto, podrán seguir cambiando, como don Otto, sillones o constituciones, pero la señora o el pueblo les seguirá siendo infiel, por h…




