Memoria de Jaime Eyzaguirre
Gonzalo Vial Correa | miércoles 1 de octubre de 2008 | Sección: Historia
No vivía para investigar, escribir ni enseñar (aunque todo esto lo hiciera tan brillantemente), vivía para salvarse y salvar a los demás.
No vivía para investigar, escribir ni enseñar (aunque todo esto lo hiciera tan brillantemente), vivía para salvarse y salvar a los demás.
El remedio de una enfermedad no es matar al enfermo. Ni siquiera porque él lo pida.
Compendio de argumentos para el debate social sobre el aborto.
El poder de Dios se ha manifestado siempre en la debilidad. El Espíritu Santo ha lavado siempre la suciedad, regado lo árido, enderezado lo torcido.
Una política familiar más eficaz apoyaría la estabilidad a través del trabajo, el cuidado de los hijos y el ayudar a los padres a afrontar sus responsabilidades.
Cada vez es más frecuente que chicas de 20 años hayan abortado dos o más veces.
No puede admitirse, moralmente, una libre renuncia de los padres a su derecho y deber de elegir los educadores para la formación de sus hijos.
La celebración de la independencia tiene que ver con las acciones que han permitido a Chile evitar los poderes que intentan quitarle la fe, aniquilarlo moralmente, cortarle sus vínculos con su pasado, aniquilarle su institución familiar, hacerle desaparecer de su seno la propiedad como fundamento de una disposición justa de los bienes económicos, subvertirle el orden y la institucionalidad jurídica.
Hay que aprovechar el empujón enorme de los juegos olímpicos, para recuperar en Chile el papel tradicional en la formación de la juventud que debe tener el deporte.
“Mi vida cambió desde que Dios entró a mi corazón… Mi visión se ha iluminado y no quiero regresar a ese lugar oscuro”.