Conciencia de objeción
Enrique García-Márquez | viernes 25 de octubre de 2013
A la objeción de conciencia su fuerza no se la da ni una ley ni un pronunciamiento judicial, sino la conciencia individual de una persona, su coherencia y su coraje civil.
A la objeción de conciencia su fuerza no se la da ni una ley ni un pronunciamiento judicial, sino la conciencia individual de una persona, su coherencia y su coraje civil.
Atria y sus adláteres nos quieren convencer de que los autores querían algo que no dijeron, y por eso el lector -Atria- dice con total autoridad lo que en realidad querían escribir los redactores de la Constitución.
La crisis de la derecha es una crisis de identidad porque ha dejado que la izquierda la defina. Eso es muy conveniente para la izquierda, que se eleva a sí misma como portadora de toda la bondad.
Objetivamente el acto de privarse de la vida, cualquiera sean los fines que se busquen, es gravemente contrario a la ética y a la justicia. Pero la ilicitud de la conducta no obsta a que el agente pueda ver disminuida o suprimida su culpabilidad.
Las amistades no son eternas de por sí, sino que se construyen en el tiempo a través del trato afectuoso habitual. El tiempo que dedicamos a los amigos −no solo el afecto− es lo que mantiene viva la amistad.
El ateísmo reduce el horizonte vital al placer, la comodidad y la posesión de cosas y eso lleva a muchos a la depresión, las drogas y el suicidio, al no encontrar un sentido profundo y valioso para seguir viviendo.
Si muchos leen cuidadosamente a Erle C. Ellis, seguramente habrá menos gente que crea que las políticas restrictivas de la China sean una solución imprescindible para evitar la superpoblación.
Los padres no nos podemos permitir el lujo de ser pesimistas, por muy graves que sea los problemas, lo serán más si nos dejamos vencer por el pesimismo.
La fidelidad es la actitud de coherencia y de constancia en la adhesión a un valor ideal de amor, de bondad, de justicia; pero también puede ser entendida como el compromiso con el cual una persona se vincula a otra con un vínculo estable y mutuo.
Indiferencia del Gobierno y los medios de comunicación, que minimizan estos hechos. ¿Harían lo mismo si un grupo de católicos insultara y arremetieran contra un homosexual o una lesbiana?