Una victoria inesperada
Daniel Mansuy | sábado 7 de enero de 2017
Nos hemos acostumbrado a reconducir las diferencias intelectuales a males morales. El gobierno logró imponer ese eje, y ninguno de sus adversarios ha sido capaz de sacudirse de él.
Nos hemos acostumbrado a reconducir las diferencias intelectuales a males morales. El gobierno logró imponer ese eje, y ninguno de sus adversarios ha sido capaz de sacudirse de él.
Los padres no deben angustiarse, como si sus errores al criar a los niños tuvieran consecuencias irreparables. La inmensa mayoría de los errores dejan poco o nulo efecto en nuestros hijos.
Tal vez sea útil darse cuenta que más que preguntarse qué carrera de las existentes es lo que quiero estudiar, es mejor preguntarse qué tipo de trabajo me gustaría realizar.
La Sagrada Familia de Nazaret es la más perfecta imagen de Dios en la tierra y el modelo humano de la familia terrena, destinada desde toda la eternidad a ser familia de Dios.
Esa es la pregunta que no puedo evitar hacerme al terminar este año. Mi respuesta es que, como Pedro, vamos caminando en el sentido equivocado de la Vía Apia, hemos tomado la senda del progreso y las oportunidades, pero en la dirección contraria.
Es importante que encuentren y castiguen al agresor de Luksic, para que terminen las agresiones como forma de encarar el debate. Porque si él no puede ir a los tribunales en forma segura, ¿quién puede?
La prioridad del Ejecutivo parece dirigida a aprobar iniciativas legales de cargado contenido ideológico por sobre el cumplimiento de su deber de resguardo de los derechos fundamentales de los niños.
El Estado ya no puede alegar una pretendida neutralidad, al estar optando de manera tan clara por los “derechos sexuales y reproductivos”, que considera más importantes que otros.
Mucha gente retorna a las raíces en instantes en que el capitalismo global y la democracia no entregan respuestas plenamente satisfactorias y dejan vacíos que son llenados por el nacionalismo.
Lo que tenemos que dilucidar es si aceptamos, con los brazos caídos y la mirada a ras de tierra, ese particular desdén posmoderno de lo que nos ha dado proyección universal.