Decisión a contracorriente
Alvaro Pezoa B. | viernes 21 de diciembre de 2018
Ya era hora de actuar con sensatez y valentía en la materia, sin obsecuencia a la corrección política internacional.
Ya era hora de actuar con sensatez y valentía en la materia, sin obsecuencia a la corrección política internacional.
Los “nuevos derechos humanos” no tienen, como muchos pretenden, un origen consensuado de la comunidad internacional.
Hablamos de propuesta para distinguirla del programa y del modelo, que presentan soluciones ideológicas sin tener en consideración la realidad del país o su historia.
Quienes defienden una antropología de corte individualista le temen al poder del colectivo, pero cuesta pensar en un colectivo más peligroso e invasivo que el Estado.
Todos los movimientos de “extrema derecha” que han aparecido, han sido capaces de cuestionar el discurso políticamente correcto del establishment sobre el aborto.
Lo curioso es que para ejercer derechos de trans en algunas cosas basta el deseo y para otras no. Si uno quiere adecuar su edad legal a la edad sentida, se lo niegan.
Una de las características esenciales del progresismo es el voluntarismo: creer que basta con querer algo, con que haya voluntad política, para obtener cualquier resultado deseable.
Emerge el fantasma de la eugenesia, por cuanto nada impediría, al menos en principio, editar genes no ya con fines terapéuticos, sino con vistas a obtener 'mejoras'.
No corren tiempos normales: hoy los que predican democracia están lejos de practicarla; prefieren hacerse los lesos y gobernar de espaldas a sus pueblos, a los cuales desprecian.
La fuente del furor se condensa en el estribillo de "deuda histórica", falacia acatada cual consigna, exacerbando las grietas del presente.