La incomodidad vigente de Jaime Guzmán
Claudio Arqueros | miércoles 15 de abril de 2026
Para Guzmán, la subsidiariedad era, desde una noción antropológica cristiana, una forma de protección de la libertad frente al Estado.
Para Guzmán, la subsidiariedad era, desde una noción antropológica cristiana, una forma de protección de la libertad frente al Estado.
Más allá del ruido de los movimientos relativistas, las bases espirituales nos inquietan el alma para no permanecer indiferentes y dedicar tiempo a la oración por Chile, sus autoridades y su pueblo.
Este Gobierno no lo tiene fácil, pero la confianza depositada en Kast en diciembre pasado nos permite confiar en que la ciudadanía a la larga respaldará esta dolorosa pero necesaria medida.
No puede ser de verdad “universal” aquello que se desconoce y que además, evoluciona rápida, imprevisible y descontroladamente.
La mayor parte de la oposición no aprendió nada en el gobierno: volverían a hacer lo mismo que hace ocho años, si pudieran.
El camino de la disciplina fiscal sin ceder a las innumerables presiones políticas exige carácter y consistencia, con un riesgo elevado.
Agredir a carabineros y médicos, Paralizar el Metro y destruir la ciudad con bombas molotov son expresiones de este fenómeno social.
Llama la atención la sosa y obsesiva insistencia con que algunos quieren encausar al recién inaugurado gobierno con objeciones “culturales”.
La partida de Guzmán dejó un vacío que no se ha podido llenar en la sociedad y en la política nacional.
Recuperarnos será difícil, porque requiere sobriedad y disciplina, dos virtudes que hemos extraviado.