El verdadero cambio de mando que Chile necesita
Enrique Cruz Ugarte | lunes 16 de marzo de 2026
La confianza se reconstruye con coherencia, rectitud y una disposición sincera a ponerse al servicio del bien común.
La confianza se reconstruye con coherencia, rectitud y una disposición sincera a ponerse al servicio del bien común.
Las organizaciones sociales de izquierda que abandonaron la protesta durante el gobierno de Boric se han depreciado frente a la opinión pública.
El Estado requiere, sin duda, una poda periódica si quiere dar frutos abundantes, sanos y de buen tamaño.
Que Boric sobreviviera los cuatro años en La Moneda dice más de nosotros como país que de este perpetuo infantilismo.
Requerirá gran destreza para hacerse cargo de la distancia entre lo dicho y la realidad, ámbito en que el gobierno saliente fracasó rotundamente.
Dicho de manera clara, clarita: que por ningún motivo se replique una soberbia frenteamplista entre los gremialistas.
El asunto del cable chino muestra el profundo desprecio de este gobierno por las instituciones que Boric y compañía se dedicaron a destruir.
El desastre es profundo: financiero, técnico, humano y moral. Poner orden será un desafío en sí mismo.
El asunto no es nuevo: desde hace varios años existen grupos exigen a la sociedad que los trate de acuerdo con su autopercepción.
La derecha debe poner énfasis en que no son postergaciones, sino vigorizar los fundamentos del Estado social que está en nuestra Constitución.