Sobrante
P. Raúl Hasbún | viernes 6 de septiembre de 2013
La candidata que aboga por un país en que nadie esté de más, paradójicamente, anticipa como uno de sus ejes programáticos la política antivida por excelencia: despenalizar el aborto.
La candidata que aboga por un país en que nadie esté de más, paradójicamente, anticipa como uno de sus ejes programáticos la política antivida por excelencia: despenalizar el aborto.
Nos han acomplejado con que siempre estamos hablando de la castidad, pero ahora ya no se habla de ella, como si hubiera desaparecido de la constelación de las virtudes humanas y cristianas.
Si bien el día del niño es una fecha vacía de contenido, quizás haya que aprovechar de celebrar este día mientras se pueda; los niños son cada vez más escasos y esto es un problema.
La libertad de la madre de alquiler es una ilusión. A este tipo de contratos acuden mujeres, a menudo, en una posición notoriamente desigual respecto a quienes encargaron el embarazo.
Relativismo, falta de definiciones claves y desinterés en la prevención de enfermedades son algunos de los vacíos parámetros de la OMS para impartir educación sexual.
Convivir antes de casarse se ve como un paso previo. Pero a menudo sucede que, cuando ellas deciden formalizar la unión, ellos no tienen particular interés en comprometerse de por vida.
¿Por qué las niñas ya no quieren ser princesas, sino sexys? La respuesta la podemos encontrar en la educación sexual que están recibiendo nuestros hijos por parte de los medios de comunicación.
Me pregunto qué pensará el niño que espera Belén, la niña de 11 años que está actualmente embarazada tras ser violada, cuando sea mayor y sepa que su gestación desató la polémica que vivimos hoy en Chile acerca de si merecía nacer o debía ser abortado.
Así como la universidad no tiene la culpa del mal nivel de los alumnos que aterrizan en ella, el colegio tampoco se lleva todo la culpa. ¿Y de quién es la culpa entonces?... de un sistema llamado familia.
Hubo una noche de agonía en la que la vida de María y la del niño que llevaba en su seno quedaron en manos de José. El, siendo justo, optó por la vida.