Agresividad virtual, violencia real
Pilar Guembe y Carlos Goñi | viernes 10 de junio de 2016
Las pantallas no solo alimentan la violencia, sino que convierten la agresividad en algo virtual, ya que en vez de purgarla la rebotan, y vuelve al usuario.
Las pantallas no solo alimentan la violencia, sino que convierten la agresividad en algo virtual, ya que en vez de purgarla la rebotan, y vuelve al usuario.
Las chicas adolescentes son víctimas de su tiempo: de la dictadura de las redes sociales, de la omnipresencia de la pornografía y de la mirada masculina, que les exige ser “sexys”.
Mientras el Partido Comunista siga manteniendo su política de natalidad planificada y su ejército de policía de planificación familiar en cada ciudad y distrito de todo el país, los abusos continuarán.
La destrucción de la comunidad se produce cuando los vínculos naturales entre los hombres son sustituidos por vínculos puramente voluntaristas basados en el consentimiento.
Reducir las causas del estrés a que el hombre ayuda poco en casa ¿no es algo reductivo? Lo que estresa es la sensación de estar enfrentándose continuamente, sola y sin colchón, a un mundo hostil.
La realidad es que provenimos de una sociedad basada en el matrimonio y una estabilidad suficiente para engendrar hijos y poder educarlos.
Para andar por el mundo, no basta con un código de circulación, sino que hay que entrar en la órbita de la ética, donde el hombre encuentra razones para actuar y energía para salir de la caverna.
Muchos jóvenes simplemente no saben qué es el amor, nunca han estado enamorados. Han tenido muchos ligues y han llegado muy lejos en los juegos amorosos; sin embargo, no saben qué es el amor.
Educar con lógica pasa por no caer en contradicción, aceptar la realidad, tener criterios firmes y conocer verdaderamente a nuestros hijos. Son principios evidentes que… se demuestran andando.
Socióloga alemana Gabriele Kuby revela el rostro oculto de líderes políticos, feministas radicales que desde gobiernos, la ONU y otros organismos promueven la atea ideología de género.