Un Cambio de Mando Diferente
Max Silva Abbott | lunes 23 de marzo de 2026
No se trata de un cambio de mando común, por diversas conductas del gobierno saliente, como el auténtico desfalco de las arcas fiscales.
No se trata de un cambio de mando común, por diversas conductas del gobierno saliente, como el auténtico desfalco de las arcas fiscales.
La eficacia educativa ha sido sustentada equivocadamente en el positivismo filosófico, incapaz de responder a las preguntas decisivas.
Ante el gobernante auténtico la vida común comienza a ordenarse de nuevo y las personas sienten que Chile ya no es un experimento, sino un hogar.
La pregunta es si este pragmatismo es personal del Presidente o responde también a la esencia del pensamiento liberal conservador.
Un total de veintitrés veces el Presidente enfatizó que llegaban al Gobierno a “trabajar” y “servir” al país.
Ya dijo con sabiduría Joseph de Maistre que la contrarrevolución cobra fuerza por la desmesura de los jacobinos.
A Chile no le ha ido bien con las revoluciones, ni en libertad ni con empanadas y vino tinto, ni la que se disfrazó de “estallido social”.
El Estado requiere, sin duda, una poda periódica si quiere dar frutos abundantes, sanos y de buen tamaño.
Dicho de manera clara, clarita: que por ningún motivo se replique una soberbia frenteamplista entre los gremialistas.
El asunto no es nuevo: desde hace varios años existen grupos exigen a la sociedad que los trate de acuerdo con su autopercepción.