Volver a confiar
José Tomás Hargous Fuentes | Sección: Política
Una de las cosas más difíciles en política es recuperar la confianza perdida. Es cosa de ver las elecciones de los últimos quince años. Desde la elección de Sebastián Piñera en 2010 hasta la fecha, ningún gobierno ha logrado entregar la posta a alguien de su propio sector. Además, la confianza en las distintas instituciones políticas y sociales ha caído de forma constante, con la excepción de las Fuerzas Armadas y de Orden, que han podido sortear con éxito sus casos de corrupción y dejaron atrás el rechazo que tenían durante la insurrección de 2019.
Pareciera que esta semana hemos empezado a ver otro ejemplo. El Gobierno encabezado por José Antonio Kast fue electo con una gran esperanza en que se resolverían los diversos problemas económicos, de seguridad y migración. El bajo nivel mostrado en dos de sus ministerios, Segegob y Seguridad, así como los impasses del Segundo Piso, hicieron que en pocas semanas el Gobierno perdiera el gran apoyo que tenía desde el 11 de marzo, siendo la luna de miel más corta del último tiempo.
Pero el cambio de gabinete, en el papel apresurado, sumado a la Cuenta Pública del Presidente, estaría empezando a revertir ese quiebre en la confianza. Al menos, es lo que puede deducirse de las últimas encuestas de opinión pública. Evidentemente, todavía no puede ser una conclusión definitiva, pero es de esperar que el quiebre producido en los últimos informes produzca una tendencia.
En el último estudio de Criteria Research, la aprobación de José Antonio Kast subió en una semana de un 36% a un 40% (+4%), y su desaprobación bajó de un 53% a un 47% (-6%), siendo este último indicador una diferencia estadística significativa. Por su parte, la evaluación del “manejo de la situación de emergencia” mejoró considerablemente, de un 46% de rechazo y 34% de respaldo a un 40% en ambos indicadores (-6% y +6%, respectivamente). Además, mejoró significativamente en todos los “atributos de la gestión” del Gobierno.
Donde sí se dispararon los resultados es en la “percepción del impacto del proyecto de reconstrucción”. Si empezó el 3 de mayo con un 37% de respaldo y 35% de rechazo, además de un 28% de indecisión, esta semana el apoyo se disparó a un 45% y el rechazo bajó a un 29% (+8% y -6%, respectivamente).
En la Encuesta CADEM también es posible ver la reversión en la desaprobación del Gobierno. Con posterioridad a la Cuenta Pública tenemos dos estudios: uno publicado el martes 2 de junio y otro el domingo 7.
Si bien en la primera de las encuestas los indicadores de aprobación presidencial se mantuvieron estables y el respaldo general al discurso de la Cuenta Pública cae en el empate técnico, las “percepciones tras la Cuenta Pública 2026” muestran que el Presidente “apeló a la unidad del país” (68% vs 26%) y “se mostró esperanzado con el futuro del país” (66% vs 29%). También, aunque “omitió anuncios sobre materias importantes” (63% vs 30%), “comunicó bien sus ideas” (50% vs 46%), “mostró autoridad y liderazgo” (49% vs 46%) y “dio cuenta de los avances y logros del gobierno” (48% vs 44%). Al mismo tiempo, en 19 medidas sondeadas, todas con evaluación más positiva que negativa, se muestra una aprobación altísima en 13 de ellas (entre 68% y 92%), las cinco más populares en seguridad. Finalmente, en la mitad de otras 19 medidas (no exactamente coincidentes), se confía en que podrá cumplirlas en cuatro años.
Por su parte, en el segundo estudio los cambios son más pronunciados. La aprobación presidencial subió en una semana del 38% al 43% (+5%) y la desaprobación bajó de un 58% a un 50% (-8%), mostrando una evolución similar a la de Criteria en un mes. Donde el aumento de la valoración positiva del Mandatario aumentó en una proporción impresionante fue en las personas identificadas con el centro político, de un escueto 21% a un 36%, es decir, un 15%, cuatro veces el margen de error. La valoración de las medidas presentadas durante la Cuenta Pública también es fuerte: un 67% de los encuestados aprueba el registro público de vándalos y un 93% está de acuerdo con imponer sanciones mayores a las actuales a quienes cometan incivilidades o delitos, así como una aprobación igual o superior al 55% en la pérdida de prácticamente todos beneficios sociales, con la excepción del carnet de identidad, y alcanzando o superando el 70% en la licencia de conducir y las transferencias estatales. Finalmente, un 72% comparte la propuesta de construir nuevas cárceles, mientras que un 17% prefiere mejorar los centros penitenciarios actuales.
Es cierto que todavía es temprano para concluir que se trate de una tendencia o solamente un veranito de San Juan, pero estos sondeos de opinión permiten recuperar la esperanza de que la ciudadanía volverá a confiar en el Gobierno de emergencia.




