Escuelas Protegidas
Rodrigo Ojeda | Sección: Arte y Cultura, Educación, Historia, Política, Sociedad
Con 103 votos a favor y 43 en contra, los diputados votaron el proyecto de ley entre aplausos y puntos de prensa para reafirmar y distanciarse de la votación. Concluye el primer trámite constitucional de la iniciativa del ejecutivo. Votaron en contra mayormente frenteamplistas y comunistas. La discusión parlamentaria se traslada al Senado. La iniciativa del gobierno de Kast establece “medidas de seguridad, orden y respeto para la comunidad educativa”. Una señal de mano dura y de consecuencias que suena bien desde la autoridad de turno y el legislador. Todos queremos respeto, orden y seguridad en las aulas para los profesores, pero la desesperanza y el pesimismo en los profesionales de la educación es real. Otra ley más, otro reglamento y circular, otro protocolo más a ejecutar y rellenar. La violencia no es nueva y no nace en las escuelas. Hay calles y barrios violentos, estadios violentos y noches violentas. La violencia verbal y física es parte del día a día, y se ha normalizado en el espacio público y privado. Es una crisis social evidente.
La educación pública vive en urgencia. La emergencia no es nueva. Las mediciones e indicadores previos a la pandemia lo confirman. Los espacios educativos se “acostumbraron” a convivir con dichos y hechos violentos que sobrepasan la labor del profesorado. Muchos profesores intentan lo imposible con lo posible. Es una tragedia lo que ocurre en las escuelas bajo el eufemismo de “Convivencia Escolar” que remece lo profesional y lo humano. Nuevas socializaciones y actualizaciones al Reglamento Interno y al Manual de Convivencia, que no permiten una resolución oportuna de situaciones disciplinarias ni un abordaje transversal y oportuno. Ni hablar de la llegada y actuación de la Superintendencia de Educación que, al intervenir y finalizar una denuncia de mediana complejidad, demora meses. Razón tenía y tiene el connotado columnista y humanista Gonzalo Vial Correa en oponerse semanalmente a la llegada de un nuevo elefante blanco educativo. Más burocracia estatal que no sintoniza con el foco educativo.
Seamos sinceros. La educación de los más vulnerables no está en el centro de las preocupaciones vitales del Estado y sus poderes. Está atrapada y entrampada en miles de diagnósticos, en especialistas y expertos en todo, en gráficos y diagramas de flujo. Cada gobierno administra y enfatiza sin políticas de continuidad de mediano y largo plazo. La educación pública es utilizada con fines ideológicos y partisanos. Por ejemplo, el poco representativo gremio y sus petitorios infinitos. Además de la utilización que realizó el frenteamplismo en sus movilizaciones e indignaciones. La promesa celestial no llegó (pública, gratuita y de calidad). La violencia al inicio del año escolar es la punta del iceberg. Las autoridades electas tienen que recorrer las escuelas e imbuirse de la realidad escolar con los profesores. Su presencia en los actos y efemérides escolares ya no es suficiente. Es una foto parcial. Es una hoja de otoño que cae e ignoras en tu camino. Hoy, en las escuelas hay desesperanza y cientos de esfuerzos anónimos, además de experiencias positivas que se enfrentan a los molinos de viento y la burocracia.
Bienvenido el proyecto de ley. Las escuelas y comunidades están preocupadas. Nadie quiere que un niño o adulto sea agredido al interior o en el entorno de un colegio. Abramos las mochilas como medida de prevención, pero no como función ni responsabilidad del docente. Al abrirlas vamos a encontrar vestigios que duelen y transitan entre nosotros: nutrición deficiente, ausencia de la familia y de referentes, vulneración de derechos en distintas esferas, violencia intrafamiliar y atención oportuna, carencias y otros flagelos que campean por las calles y barrios. La escuela no está llamada a suplir la labor de la familia ni del Estado. El respeto, el orden y la seguridad no se decretan, se educan. El gobierno actual debe rescatar la educación pública y no olvidar que la educación nos hace y nos renueva como humanos.
Nota: Este artículo fue publicado originalmente por El Pingüino el domingo 26 de abril de 2026.




