No olvidemos que todo viene del campo
Patricia Vildósola | Sección: Política, Sociedad
Por estos días, el olor a asado, la música y los niños vestidos con trajes típicos ya anuncian, en prácticamente todo el país, la llegada de las Fiestas Patrias. Este año serán cinco días feriados, en donde lo que celebramos, además de la independencia, son las tradiciones que nos dan identidad. Lo que a muchos parece olvidárseles es que todo lo que rodea a estas fiestas viene del campo y de los agricultores.
La carne de los asados, las verduras de las ensaladas o de los productos vegetarianos y veganos, la fruta, el pan, los chorizos. También el pisco, el vino, el pipeño y la cerveza. Todo lo que consumiremos en estos días (y lo que consumimos habitualmente) es producido por los agricultores, quienes transforman el agua y los nutrientes de la tierra en alimentos y bebidas.
A pesar de ello, a muchos chilenos se nos olvida lo importante que es la agricultura y no solo para alimentarnos. Se nos olvida que la mayor parte del país es rural y agrícola, y que es gracias al trabajo de esos chilenos que Chile está en las mesas de casi todo el mundo, con la fruta, el aceite de oliva, el vino, las nueces, por mencionar algunos, transformándose, según como lo miremos, en el segundo o tercer ingreso del país y que en el PIB agregado (es decir, considerando no solo los productos como materia prima, sino también los procesados) llega al 17%.
Se nos olvida que es la agricultura la que desarrolla el territorio, porque abre las zonas a nuevas formas de ingreso y se transforma en una importante fuente de empleo que a nivel país, de acuerdo con las cifras del INE, es del 10%, pero en algunas regiones, como la de O’Higgins y la del Maule, alcanza al 30%.
Sin embargo, el agro y lo rural son mirados con distancia por parte de quienes habitamos las ciudades, incluidas las autoridades del país (más allá del color político), olvidándonos de que no podemos vivir los unos sin los otros. Incluso desde lo urbano se critica con dureza muchas de las acciones del agro o no se entiende que productores, como los del trigo este año, vivan verdaderas crisis donde, por factores ajenos a ellos, su trabajo de todo el año no alcanza a compensar siquiera lo gastado en producir.
Entonces, ojalá que estas Fiestas Patrias no nos olvidemos de que buena parte de la celebración es gracias a esos chilenos, que representan lo más profundo de nuestra identidad y nuestras tradiciones, incluidos el rodeo y la cueca, y que también nos han posicionado en la mirada del mundo.
Nota: Este artículo fue publicado originalmente por El Mercurio el viernes 13 de septiembre de 2024.




