Basura, un verdadero Leviatán
Paula Guerrero Zaro | Sección: Sociedad
Inicio mi semana, cruzo el umbral de la puerta junto a mi hija, recorro un par de cuadras y súbitamente se me viene a la cabeza esa bestia marina gigante narrada en la Biblia que lleva por nombre Leviatán; y, le explico a ella: “lo que nos circunda es un verdadero Leviatán”.
Es impresionante la basura que está esparcida en las calles y son varias las personas que buscan, cada fin de semana, residuos de diversa naturaleza que quedan esparcidos en el bien de uso público que ocupamos.
Termino de dejar a la pequeña en el colegio y sigo recorriendo parte del centro, son varios los contenedores que están arriba de la vereda; de repente, me encuentro en mi recorrido con una obra muy escondida en un muro gris: el “Alicanto”, especie de pájaro con alas de fuego, patas largas y garras enormes, que se aparecía a los obreros de los yacimientos mineros y les mostraba el sendero donde, supuestamente, existiría una veta rica en oro o plata. Es difícil no asociar lo anterior, esperando que aparezca súbitamente el Alicanto y muestre el camino que hay que tomar cuando ya el tema de la basura se empieza a normalizar en el entorno, como también basureros en bandejones donde deben estacionar vehículos y seguimos limitando los espacios públicos, y los que vivimos más de 46 u 87 años tenemos que aceptarlo ya que es parte de nuestro día a día.
Dejemos por un momento de pensar en figuras mitológicas y centremos el análisis en que Chile está en un camino hacia la “economía circular”, pero en nuestra capital regional tenemos una vitrina un poco desafortunada. ¿Qué podríamos hacer? Crear una mesa, firmar un acuerdo o querellarnos contra los que resulten responsables –muy de moda hoy por hoy–, pero lo vital es tomar una decisión respetando desde luego las atribuciones que entrega la Ley y empezar a eliminar los contenedores, tal vez, repensar que los antiguos basureros metálicos que se construían fuera de la puerta de nuestra casa al parecer no eran tan malos. ¡Cierto!
Hoy el desafío es mayor porque hay que transitar hacia la separación de residuos y siento que nos falta un caminar bastante largo para que eso ocurra. ¿Bastará con una ordenanza? ¿Podríamos partir con un piloto? Se habla mucho de medio ambiente, uno lo explica en su entorno familiar, pero llego a pensar a veces, que al parecer no es tan importante para todos y todas.
Nota: Este artículo fue publicado originalmente por El Diario de Atacama el sábado 25 de noviembre de 2023.




