¿Existe un partido de extrema derecha en Chile?

Liberty Valance | Sección: Política

Un partido político chileno, que me pidió privacidad y no revelar su nombre, me pidió un breve estudio sobre su identidad. Un texto sin florituras ni glosarios sociológicos, que privilegiara palabras conicidad y sentido común. Como creen en la transparencia, me autorizaron a publicar el resumen de un ensayo con algo de histriónico y mucho de histórico.

“Para que nadie se confunda ni llame a engaño, reproduzco la inquietud que origina esta reflexión: ¿existe un partido de extrema derecha en Chile?

Se lo respondo de inmediato y sin vacilaciones de ninguna especie: no existe, señor. No hay ni un solo partido de extrema derecha en la política chilena. Punto. Usted verá si seguido o aparte.

Les voy a decir lo que pienso, pero no lo anden repitiendo por ahí: Chile es de los pocos países en el mundo donde no se incubó el extremismo en la derecha conocida, pero les aclaro que desconozco por completo si existe una desconocida. No lo creo, pero no me podría referir a ese tema en propiedad, porque me gusta hablar de hechos y no de supuestos, señor.

No nos metamos con los grupúsculos.

Se los digo de otra forma: no les quiero hacer la desconocida. Menos a ustedes.

Estoy pendiente de los líderes políticos e intelectuales, de distintos lados y diversos signos, todos democráticos, por supuesto, y descubro un acuerdo transversal, donde participan gobierno, oposición, fuerzas vivas y poderes fácticos, que erradicó del discurso público la terminología hostil, falsa e inconducente que califica a un partido político como de extrema derecha.

Eso no se da entre los partidos chilenos.

Es cosa de leer la prensa, ver la televisión y escuchar a los líderes de izquierda, centro y derecha.

Les quiero decir una cosa, eso sí. Es mi opinión, no comprometo a nadie. Hay cosas que no me explico, pero no es el momento de explicarlas aún. Todo a su debido tiempo.

No quiero hablar de pasquines, sino de diarios internacionales, como The Guardian, donde descubren en Chile a un ‘party ultraconservative’. Se los traduzco: ultraconservador. ¿Qué es eso? Se los traduzco mejor: desinformación. ¿Con qué propósito? A su debido tiempo.

Vamos con dos españoles: El País y a uno al que ya no le tengo confianza, el ABC, porque los monárquicos no son lo que eran. Mencionan a un partido de ‘extrema derecha’ y de ‘ultraderecha’ para referirse al caso chileno. 

Veo un alemán y leo ‘rechts extreme’.

Uno de Nueva York y dice, ‘radical right’; en otro de Washington se habla de ‘right wing populism’.

No me extraña en lo más mínimo. Es lo de siempre: el profundo desconocimiento que hay en el extranjero de la realidad nacional y de la sociedad chilena. Animadversión, señores. Y no estoy asumiendo malas intenciones, aunque podría, pero no es mi propósito. Tampoco me refiero a la ONU o la infiltración de los organismos internacionales. Prefiero hablar de ignorancia, falta de sensibilidad y escaso interés por descubrir la verdad.

Las opiniones extranjeras hay que dejarlas en el extranjero. Punto. Chile es Chile. Ustedes verán si aparte o seguido.

Les dejo un ensayo geopolítico, pero con sentido común.

Ustedes me conocen.

Sin otro particular.

¡Misión cumplida!”. 

Nota: Este artículo fue publicado originalmente por El Mercurio el sábado 24 de junio de 2023.