Legislando para el aborto libre
Jorge Becker | Sección: Política, Sociedad, Vida
Este martes se vota en la comisión de salud de la Cámara de Diputados la idea de legislar el proyecto de ley que despenaliza el aborto en tres causales. En sesión especial ayer la instancia siguió escuchando los planteamientos de agrupaciones y expertos.
“Salvo que ocurra algo impensado, todo está dispuesto para obtener la mayoría”, dice al diario “El Mercurio” el presidente de la comisión, diputado Juan Luis Castro.
Desde hace bastante tiempo, la ciudadanía viene escuchando un debate previo a la votación de hoy y que se acrecentó el fin de semana último con variadas publicaciones en los diarios, destacando lo de la Conferencia Episcopal de Chile donde se rechaza la iniciativa del gobierno y su contenido con las tres causales.
En el plano político, gran parte de la oposición al gobierno ha cuestionado la iniciativa de Bachelet y algunos apuntan a que la Democracia Cristiana “es la luz de esperanza” para que este proyecto no se apruebe. No obstante, hay fundadas sospechas de que eso no va a ocurrir.
Chile B quiso abordar el tema desde el punto de vista científico entrevistando al doctor Jorge Becker, cirujano de la Universidad de Chile, con especialidad en Ginecología y Obstetricia en la Pontificia Universidad Católica de Chile y otra en medicina materna fetal en la Universidad de Barcelona, España. Actualmente ejerce su profesión en el hospital público de Talca, región del Maule.
– Su explicación sobre la primera causa del Proyecto del ejecutivo. Cuando está en riesgo de vida para la madre:
La verdad es que me ha gustado mucho la forma en que lo ha preguntado porque usted acaba de hacer lo de todo el mundo en cuanto hablar de “riesgo de vida de la madre” y nadie dice que el proyecto del gobierno habla de “riesgo vital de la madre presente y futuro” que es muy distinto a decir lo primero. Si a mí me dicen esto último, sepa usted que en chile se interrumpen los embarazos con o sin ley de aborto, antes o después del año 89. En chile los médicos no estamos esperando que la señora se muera porque hay una ley que impide hacer lo que medicamente es correcto. Afortunadamente, esa posibilidad es extraordinariamente baja, pero existe. El tema es que la ley la define un juez y un abogado, no un médico. Entonces legalmente con esa frase de riesgo vital presente o futuro, cualquier mujer puede pedir una interrupción legal del embarazo.
Lo que no está prohibido como lo dijo la Corte Suprema, es que cuando hay una mujer que tiene una enfermedad con riesgo de morirse ahora, y lo que corresponde por desgracia es interrumpir su embarazo, eso no es punible. Ni el médico ni la paciente se van a ir presos. Eso es lo que medicamente corresponde hacer. Eso es riesgo vital presente hoy y ahora. Yo no tengo que esperar a que la señora esté agónica para hacer esa intervención. A lo que voy yo es que el riesgo presente está resuelto médica y legalmente hoy. Si le agrega lo del futuro, es decirle a cualquier mujer que tiene el derecho de pedir el aborto por el riesgo potencial a futuro de morir por complicaciones en el embarazo, que es muy distinto.
– ¿Tiene estadísticas de casos con riesgo vital presente?
Son súper pocos. El primero es cuando la paciente tiene embarazo tubario, fuera del útero donde la gran mayoría de las veces se da en un contexto con un embrión muerto. En contadas ocasiones este embarazo fuera del útero tiene un embrión vivo. Estamos hablando de los primeros meses del embarazo. Cuando esto pasa, inevitablemente la trompa donde está el útero se va a romper y la mujer va a tener una hemorragia abdominal y se va a morir. Eso no tiene tratamiento y no hay más que hablar. Lo que corresponde es operarla y en la práctica se está interrumpiendo un embarazo con un feto vivo y eso no esta condenado por la ley ni por ninguna creencia religiosa.
– ¿Y eso no es aborto?
Desde el punto de vista técnico, es interrumpir el embarazo antes de la viabilidad fetal. Desde el punto de vista médico si, corresponde a la definición, pero si lo hablamos desde el punto de vista legal, en Chile eso no es un delito. Y tan es así que el presidente de la Corte Suprema lo pone por escrito en la página 18 del documento que hicieron todos los jueces del máximo tribunal donde dice que eso no es punible.
– Su explicación a la segunda causa del proyecto del gobierno: inviabilidad fetal.
Viabilidad fetal se refiere a la capacidad del ser humano para respirar fuera del útero. No se refiere a si una persona viene sana o enferma, entonces es un término que está mal ocupado. Lo que está hablando la ley se refiere al grupo llamado “malformados letales”. Eso quiere decir, un ser humano que tiene una malformación que no es curable dentro del útero, ni después del útero y que claramente tiene un pronóstico de vida corto, pero que no es predecible. Puede que muera durante la vida uterina, que muera a la hora de nacer, a la semana, al mes, seis meses o al año. Son pacientes fuera del alcance médico.
– Pero las mujeres piden contar con el derecho a no querer tener a ese hijo con malformaciones.
El derecho a querer o no querer suena medio violento. Yo no creo que ninguna mujer no quiera a su hijo. Yo creo que las pacientes que terminan haciéndose abortos con ley en algunos países, o sin ley en Chile, es porque son empujadas por distintas circunstancias tremendamente complejas y por presiones externas y no ven otra salida. Si uno le pregunta a una mujer que se hizo un aborto, es muy raro que diga “yo no quería a este hijo”. Le va a decir: nadie me ayudó, nadie me acompañó, no supe qué hacer.
El tema está en cómo se ha manejado desde el punto de vista de los medios de comunicación, la definición de qué es el aborto. Cuando se habla de aborto, nadie habla de madre, nadie habla de hijo, nadie habla de maternidad o de un sentimiento. Se habla de un derecho de la mujer donde el hijo y el padre no existen. Ese es un manejo comunicacional.
Técnicamente hablando, el aborto es la interrupción del embarazo antes de la viabilidad fetal que, desde el punto de vista científico, se resume más o menos a las 22 semanas y 500 gramos que son como 5 meses y medio. De ahí en adelante, si un niño es sacado del útero, tiene posibilidades de sobrevivir en una incubadora.
– ¿Hay pocos o muchos casos de mujeres con embarazo con feto malformado y que después del parto el niño, vía tratamiento se ha mejorado?
Han pasado distintas cosas. Hay niños con diagnóstico de malformación letal que han nacido y han muerto rápidamente. Hay otros que han vivido un tiempo variable, desde días hasta años, siendo que no son curables. Hay pacientes con diagnóstico de malformación letal que cuando han nacido han tenido otra cosa distinta, que puede ser muy grave o menos grave. Y hay casos donde se diagnostica algún problema grave y el niño no tiene ese problema, ni ninguno y hoy día es un niño sano. El diagnóstico final de una malformación es posparto. Una ecografía se equivoca poco, pero hay error. Claramente hay error. Todos los ginecólogos que hacemos diagnóstico prenatal, tenemos uno, dos o tres pacientes que recordamos en nuestra historia y que diagnosticamos que tenía tal cosa y el niño nació y tuvo otra cosa o no tuvo nada.
– Vamos a la tercera causal que incluye el proyecto del Ejecutivo: en caso de violación.
Hay dos puntos. Lo primero es que la violación ha sido un tema muy discutido, por que es un drama familiar y social, pero no es un problema médico. En una violación habitualmente usted tiene a una mujer sana con un hijo sano y que lo más probable es que va a tener un embarazo súper normal.
Entonces nos salimos de la medicina y nos referimos a una paciente gravemente agredida y uno de los problemas de la ley es justamente que dice que la confidencialidad prima por sobre la denuncia, pero no por sobre la denuncia del aborto, por sobre la denuncia de la violación.
Entonces significa que una paciente podría llegar a un servicio de urgencia diciendo que fue violada, que solicita un aborto y que no va a hacer la denuncia. Y si esa paciente es menor de edad, como suele ocurrir en embarazos por violación, en que prácticamente la totalidad es por abuso intrafamiliar, podría ser llevada a urgencia por ese mismo familiar, solicitar el aborto, no hacer la denuncia y volver a la misma casa con el mismo violador. Es decir, ¿Cómo soluciono la violación?, con el aborto. Y eso evidentemente está fuera de contexto.
Si el Estado se preocupa de acompañar a las personas en situaciones difíciles, no entiendo por qué no pueda acompañar a una embarazada en una situación también difícil. No tiene por qué estar sola esa mujer. Yo no se que es más macabro, si llevar a término un embarazo producto de una violación o por un hijo mal formado, o decirle a la madre que ella tiene que decidir la vida de su hijo. Pero eso nadie lo ha dicho. “Usted señora decida: el Estado se encarga de matar a su hijo si usted quiere”. Pero nadie lo ha planteado así porque es incomodo, pero es la realidad. En el aborto la mujer decide la muerte de su hijo.
Ahora, las labores de acompañamiento echan hacia atrás al menos al 90% a las mujeres que tienen la idea de abortar. Cuando una institución o una persona se acercan y le dice “yo te ayudo”, 9 de cada 10 dice: “tengo apoyo, entonces no voy a abortar”.
Tenemos que recordar que las atrocidades más grandes de la humanidad se han hecho cuando dividieron a la sociedad entre los que sirven y los que no sirven. Es cosa de recordar el nazismo y la esclavitud. Estamos diciendo que los enfermos pueden ser eliminados, en este momento dentro del útero, después viene la eutanasia en adultos, en niños. No se si después va a venir eliminar personas con algún déficit. Lo que pasa es que se ha hecho un lavado cerebral colectivo y la gente lo comienza a considerar normal.
– Pero el gobierno se apoyado hasta en cifras de instituciones serias en cuanto a casos incluidos en las tres causales
Las cifras son reales. El punto está en cómo se ha informado esto. Efectivamente hay cerca de 17 ó 18 mil hospitalizaciones de mujeres que terminan de alguna forma perdiendo un hijo. Eso es hospitalización por aborto, pero no son provocados. Lo normal es que el 10% pierda espontáneamente su hijo. Si en chile hay 250 mil partos, tenemos que asumir que al menos 20 mil mujeres van a perder su hijo.
La cifra de 17 mil es al menos lo que uno esperaría respecto al embarazo humano. De ahí a decir que son solo abortos provocados, eso es mentira. Tampoco significa que sean por riesgo de vida de la madre, esos se cuentan con los dedos de las manos.
En Chile, al año mueren menos de 20 de 250 mil mujeres a consecuencia de problemas del embarazo o parto. Eso no es un problema de salud pública, es usar los números para justificar algo que no corresponde.
– Hay también organismos que dicen: “ninguna mujer violentada sexualmente puede estar obligada al heroísmo”.
La pregunta es ¿Qué le ofrece la interrupción del embarazo a esa mujer? La pone en la encrucijada de tener que decidir por la vida de su hijo. No le ofrece una cuestión mágica. Está bien, fue concebido en una situación macabra producto de la violencia, pero ¿por qué ese niño no puede vivir? ¿Por qué por culpa de otro no tiene derecho a vivir?
– ¿Hasta dónde llega la objeción de conciencia de un médico?
Existe en el papel. Se puede mirar desde dos puntos de vista. Uno, es decir “yo no hago abortos” y la otra es decir “yo no participo en el proceso que termina en un aborto”, porque eso también es una objeción de conciencia.
La ley dice que si uno está de médico único y viene una paciente cuyo aborto es impostergable, por ejemplo una mujer de 17 años, con un embarazo de 12 semanas por violación, se cumple un plazo y eso es un aborto impostergable de acuerdo a la ley. En este caso el médico único no puede hacer valer su objeción de conciencia y tiene que hacer el aborto.
También, la ley dice que si uno es “objetor de conciencia”, le debe avisar por escrito a las autoridades de su hospital y además tiene que preocuparse de derivar a la paciente a alguien que le haga el aborto, es decir, participa en el proceso que finalmente termina en un aborto. Por lo tanto, cualquier “objetor de conciencia” sí o sí va a tener que facilitar el camino para que esa paciente se haga un aborto, si así lo solicita. En resumen, no existe la objeción de conciencia en la práctica real.
– ¿Qué opina doctor del llamado de algunos partidos políticos a parlamentarios a que voten este proyecto de acuerdo a su conciencia?
Yo no soy político. Yo creo, me imagino que los legisladores votan buscando el bien común. El tema es que nunca una ley que permita la muerte de alguien va a ser buena. Piense que aquí se derogó la pena de muerte. No existe la muerte con ley en chile porque nunca puede ser que el Estado propicie la muerte de vivos. Usted me puede decir que el feto no es persona, legalmente no está considerado como tal porque no tiene Rut y no está inscrito, pero todos consideramos que lo que tiene una mujer dentro del útero es un individuo de la especie humana. Ese cuento de que no es persona, es una forma elegante de decir que se debería legalizar.
Lo que me llama poderosamente la atención son las declaraciones del senador Guido Girardi, de la senadora Isabel Allende, de la diputada Carol Cariola, todos empiezan su discurso diciendo que el aborto es algo malo entonces si todos están de acuerdo en eso, cómo pueden ofrecerle a la sociedad algo malo, eso es incomprensible.
-Usted rechaza categóricamente el aborto. Lo llevo al peor de los escenarios. Si una vez que pase todo su trámite legislativo, este proyecto de aprueba: ¿habrá un antes y un después en Chile?
En chile habrá un antes y un después sin lugar a dudas porque ha ocurrido en todas partes del mundo, cuando se aprueba siempre se hace de manera restringida, pero esas restricciones después tienen resquicios legales al cabo de 10 a 15 años. Usando esos resquicios legales la ley se transforma en una de aborto libre, es decir la mujer lo pide a los 3 primeros meses de embarazo como ocurre en toda Europa y esa es la historia de la ley de aborto.
Cuando dicen que es restrictiva saben que eso es mentira y no pueden negarlo, es lo que ha pasado en todo el mundo. Restricciones que permiten abortos por resquicios legales, posteriormente pasan a ser un aborto bastante libre y se legisla abiertamente para el aborto libre, ese es el cambio que viene.
Reitero. Esta ley en el papel es restrictiva, en la realidad no lo es porque tiene dos resquicios legales. Uno que se refiere a riesgo futuro y el otro que se refiere a la violación. Si la ley tiene un resquicio, la ley es usada para aborto en libre demanda
Nota: Esta entrevista fue realizada por Alejandro de la Carrera, y publicad originalmente por Chile B, www.chileb.cl.




