12° Jornada de Libertad, Responsabilidad y Sexualidad
Equipo Vivachile | Sección: Educación, Familia, Política, Sociedad, Vida
“La castidad ¿es posible? Si pero sólo al precio de sacrificios. Quien no quiera afrontarlos no tendrá la dicha de ser plenamente hombre”. Estas palabras de san Alberto Hurtado, cargadas de profundidad y de máxima significación son una invitación a vivir la virtud de la castidad, de la llamada “santa pureza”, para lograr una realización integral del hombre.
Este es uno de los motivos que convocó la 12° Jornada de Libertad, Sexualidad y Responsabilidad organizada por el ISFEM (Investigación, Formación, Estudios de la Mujer) y por el Centro de Estudios para el Derecho y la Ética Aplicada que tuvo lugar en la Pontificia Universidad Católica, realizada el pasado jueves 4 de agosto.
La primera exposición estuvo a cargo de Vicente Cordero, quien con una gran lucidez tocó la temática de la sexualidad del hombre y la trascendencia que ésta tiene. Insistió en analizar el orden natural de la condición humana, para poder reflexionar correctamente sobre la función de la sexualidad en el plano humano y volver a revalorizar la conciencia de la grandeza que hay en la responsabilidad personal.
En la Suma Teológica, el Santo señala que “yo soy hombre por mi voluntad, porque en efecto quiero ser hombre”. Así, recordando estas palabras, Vicente Cordero señalaba que el hombre no sólo es, sino que debe hacerse hombre, ya que se puede terminar en no serlo. Estas consideraciones, en consecuencia, no están ajenas a la sexualidad y a la educación de la castidad.
La antropología cristiana ha reflexionado sobre el tema, demostrando que el hombre ha de ser reconocido por su condición sexual, varón o mujer. Así lo recuerda el beato Juan Pablo II en una exegesis sobre el génesis, cuando Dios crea al hombre como varón y mujer.
La Jornada continuó con un panel de propuestas de diversos programas de educación sexual y afectiva. La primera propuesta, llamada “Aprendiendo a Querer” estuvo a cargo del médico Cristian Vargas, quien ilustró al auditorio con los objetivos y temáticas de este programa, que se ha impartido desde hace ya 5 años y que nace para dar una respuesta a los padres y a los jóvenes sobre la formación integral de la persona humana, bajo el fortalecimiento de costumbres necesarias para un proyecto de vida sano y feliz, puesto en la práctica a través de doce libros destinado a los alumnos de diversas edades.
“Proyecto Pas” es otro programa, explicado por la doctora Verónica Valenzuela, que nace al igual que el anterior, para dar una respuesta a las problemáticas de la juventud en el plano afectivo y sexual. Lo que se busca es una capacitación rigurosa para los docentes, con el fin de educar al niño o adolecente de manera total. El objetivo principal de este programa es generar en los jóvenes un comportamiento responsable, una madurez emocional y una autorregulación para que de esta forma aumente su autoestima y se fortalezca el carácter, promoviendo igualmente la abstinencia hasta el matrimonio.
El MINEDUC también se hizo presente en esta Jornada a través de la coordinadora nacional de la Unidad de Transversalidad, quien realizó una breve exposición sobre los siete programas con los que cuenta el Ministerio de Educación, que tratan sobre la educación sexual, desde distintos puntos de vista, tanto laicos como religiosos, de manera que el colegio a través de una reflexión propia elija el programa que más se adecue a su visión de formación.
Posteriormente se dio inicio al panel de análisis, compuesto por María Domeyko Matte (Directora académica de Red Educa UC), por M. Inés Ross Amunátegui (Directora estratégica de la Protectora Nacional de la Infancia) y por el doctor Pablo Verdier Mazzara. El análisis versó desde el punto de vista de la educación, de la medicina y desde la práctica misma.
Por último, la Jornada finalizó con la exposición de Pedro Pérez Cárdenas, quien a través de una argumentación muy rica intelectualmente, mostró como en España y en Inglaterra se han implementado programas de educación sexual totalmente ideologizadas, limitando el ámbito de la sexualidad a una extrema autonomía de la voluntad, a una reducción al mero campo biológico y a una “prevención de embarazo”, que muchas veces termina en el uso de la píldora del día después y el aborto indiscriminado.
A través de esta Jornada queda claro que existen dos líneas a seguir en materia de educación sexual, una destinada a promover el inicio temprano de la sexualidad pero “cuidándose” y aquella línea que propone la abstinencia, educando la afectividad, la voluntad y conseguir así una persona integral y realizada con respecto a sus valores.
Está claro que esta segunda línea de educación sexual está orientada a educar en el amor, pero en el amor verdadero, no en aquel amor reduccionista que hoy se identifica con una sensación agradable y únicamente placentera. El amor es más que eso, y es totalmente correcto afirmar que el amor es una mezcla de esfuerzo, capacidad y sacrificio.
Esta Jornada de Libertad, Responsabilidad y Sexualidad es un aporte a la enseñanza del amor en los colegios y en los hogares. Queda mucho por avanzar, pero queda claro que cuando se enseña a amar cultivando la inteligencia, la afectividad y la voluntad, se permite alcanzar relaciones sanas, estables y maduras.




