Léase con calma: Los homosexuales no tienen derechos humanos

Tomás Díaz Hormazábal | Sección: Política, Sociedad

Sí, lo reafirmo, los homosexuales no tienen derechos humanos ¿pero qué puedo querer decir mediante lo que pareciera un disparate? Algo muy simple, que frente al concepto derecho humano, no cabe distinguir entre categorías, dentro de las cuales hacer patente la novedosa teoría de los géneros.

Cuando digo que los homosexuales no tienen derechos humanos por favor que no se entienda que digo “un homosexual no tiene derechos humanos” que no es lo que he escrito.

Ahora, no es sólo un juego de palabras, es algo mucho más profundo, es reafirmar la esencia del hombre como especie el cual está dotado de una dignidad especial y, por ende, de derechos humanos, independiente de cuál sea la doctrina que se tome o del juego de conceptos que se use para comprenderlos, todas reafirman la existencia de una dignidad especial en el hombre (En lo personal prefiero el término derechos por ser humano).

La doctrina clásica, errada en mi concepto, centra esta dignidad en la racionalidad del hombre y la discurre como reflejo del acuerdo de voluntades denominado pacto social, por medio del cual el colectivo le entrega el poder al gobernante, quien no podría irrespetar la dignidad previa de quien le da su poder. Muy resumidamente sostengo que es errada puesto que desconoce la existencia de nuestro Creador y, basando la sociedad en una necesidad más que en un reflejo de nuestra condición sociable sería ilógico atribuir derechos inherentes al hombre.

Otra doctrina, la correcta, mucho más antigua, pero de la cual no se habla en los círculos de opinión, es la del naturalismo, la cual reconoce una ley natural: Dios o la misma ley eterna, de lo que deriva un orden natural. Así, aplicada al hombre, le reconoce como un ser sociable y bueno por naturaleza, sujeto de derechos inherentes a su propia condición humana. La sociedad humana es expresión de la racionalidad y sociabilidad del hombre, de ahí que siendo anterior a la forma de Estado que se elija, éste deberá respetar aquella dignidad.

Volviendo al tema. Los homosexuales carecen de derechos humanos porque éstos sólo se aplican al humano, no a categorías especiales de personas. Lo mismo ocurre con lesbianas, transexuales y bisexuales. Éstos individuos tienen derechos humanos por el sólo hecho de ser personas, pero no se puede pretender “crear” o “promocionar” derechos que les sean aplicables exclusivamente, porque dejarían de ser “derechos humanos”, los cuales son universales. Por ejemplo, es errado decir que los homosexuales tienen un derecho humano a que el Estado Legislador les permita contraer matrimonio. Es un error puesto que dicha posibilidad se entrega sin ninguna distinción a todas aquellas personas que caigan en la figura descrita, no sólo por la ley, sino por la propia naturaleza de las cosas.

Desconocer lo anterior implica asumir que los homosexuales y, por consiguiente el homosexual, pertenecen a una categoría distinta de personas, lo cual repugna contra la misma doctrina de los derechos humanos.

La opresión de las minorías

Es muy peligroso lo que ocurre con respecto a los ahora denominados derechos humanos de las minorías. La respuesta es la misma, no existen derechos humanos de las minorías, puesto que aquello sería sectorizar por categorías al hombre, teniendo que asumir la existencia de distintos tipos de seres humanos. Las diferencias se dan en el individuo, puesto que todos somos únicos e irrepetibles, pero frente a las leyes somos iguales en dignidad y derechos.