Tiempos difíciles, tiempos de crecimiento

Juan Pablo Zúñiga Hertz | Sección: Historia, Política, Religión, Sociedad

“La Iglesia vive tiempos difíciles”. Seguramente, usted ya ha escuchado esta frase más de una vez durante su vida, en especial en la última década. En ella no hay nada de extraño, sino lo cotidiano para la Santa Iglesia Católica desde que nuestro Señor la estableciera hace más de dos milenios.

Si bien no vemos fieles siendo enviados al Coliseo a ser devorados por las fieras, miles de peregrinos siendo asesinados en Tierra Santa antes de las cruzadas, ni los millones perseguidos durante la Guerra de los 30 años o durante las masacres del asedio de Cromwell en Irlanda, vemos una persecución diferente. Hoy toma otras formas: desde bromas peyorativas, insultos, escupitajos, libros, canales de YouTube, películas de Hollywood, y movimientos sociales profundamente anti-católicos. Sin embargo, eso no quita escaladas de violencia con un verdadero carácter demoníaco, como lo ha sido la quema de casi 300 iglesias y templos en Chile.

A pesar de todo ello, la Iglesia sigue creciendo. De acuerdo con la agencia de noticias del Vaticano, desde el último reporte, en diciembre de 2024, 16.69 millones de católicos se han incorporado a la Santa Madre Iglesia, llegando a 1.422 billones de fieles, es decir, 17.8% de la población mundial. Dichos números son un reflejo del crecimiento sostenido de la Iglesia en todos los continentes, incluyendo Europa, con 911.000 nuevos fieles en el mismo período, demostrando que no está todo perdido en la cuna misma de nuestra civilización. Prueba de ello fue la reciente visita a Francia de Su Santidad, Papa León XIV: la misma ciudad de París, que en 2024 se mofara de Nuestro Señor con una sátira de la celebración de la Última Cena en la inauguración de los Juegos Olímpicos, recibió al Vicario de Cristo con más de 800.000 personas en las calles.

En EE.UU., un país ya no tan profundamente cristiano como lo fuera hasta hace 50 años atrás, la Iglesia ha crecido substantivamente, viéndose un verdadero boom de conversiones en los últimos 5 años. Sin ir más lejos, hay datos que apuntan a que jóvenes de la llamada “generación Z” se convierten más al cristianismo –especialmente a la Iglesia Católica– que generaciones predecesoras.

Los números señalan también un crecimiento en el número de sacerdotes, alcanzando 407.421 a nivel global. Considerando que cada sacerdote oficia al menos una Santa Misa por día, esto significa que, en algún lugar del mundo, una Misa comienza a cada minuto.

Tal vez estamos siendo testigos de las palabras del Papa Benedicto XVI, quien señalara en los 1960’ que la Iglesia enfrentaría tiempos de una gran contracción, para luego volver a crecer. Tal vez estamos llegando a una etapa de ánimo general, donde multitudes desilusionadas con el materialismo dialéctico han empezado a encontrar en la Iglesia de Cristo el camino al Salvador. Más tiempos difíciles despiertan más apóstoles comprometidos y con ellos, más almas despiertan a la fe.