Esto es un Cambio Radical
José Tomás Hargous Fuentes | Sección: Arte y Cultura, Política
Menos de dos semanas de nuevo Gobierno han bastado para darnos cuenta de que con el cambio de mando hemos salido del Día de la Marmota. Como en la película del mismo nombre (1993), llevábamos mucho tiempo sintiendo como si todo siguiera igual, a pesar de que nos estaban desmembrando las instituciones del Estado, desproveyendo de autoridad y respetabilidad sus cargos, y saqueando a mano armada las arcas fiscales, sin preocuparse de quienes más lo necesitan –piénsese en Viña del Mar, Ñuble y Biobío–, todo esto con una gestión que más que no hacer nada terminaba atornillando al revés.
El contraste con la situación actual no puede ser más patente. No presentíamos las implicancias de lo que el entonces candidato presidencial y hoy Primer Mandatario, José Antonio Kast, se refería al proponer un Cambio Radical. Es que el giro ha sido en 180 grados. Vemos ministros no sólo elegantemente vestidos, con el retorno de la corbata, sino que empoderados y desplegados en terreno, haciendo la pega –el caso de Iván Poduje es para sacarse el sombrero–. Vemos retroexcavadoras cavando la ansiada y vilipendiada zanja en la frontera norte, una excepcional presencia policial, el comercio ambulante prácticamente desarticulado en algunos sectores de Santiago. Vemos un Presidente investido de autoridad y cercano a las personas.
Todo esto habiendo recibido el Gobierno sin caja. Pese a todas las enrevesadas explicaciones del exministro y hoy nuevamente académico de la Facultad de Economía y Negocios (FEN) de la Universidad de Chile, Nicolás Grau, lo cierto es que el llamado “zar” de las finanzas públicas, Jorge Quiroz, recibió un Estado sin capacidad de financiar su operación, y más endeudado que hace sólo unos meses. Muchos de los decretos y urgencias legislativas impulsados estos días por el Gobierno van justamente en la línea de destrabar la pelota, como decía Kast en un debate, y reactivar la economía, de manera que el país vuelva a crecer y el Estado tenga recursos para financiar las políticas que debe implementar para que dicho crecimiento sea sostenible en el tiempo.
En el Congreso, las cosas también pintan bien. Pese a que el Partido de la Gente (PDG) mostró su cara izquierdista y estuvo a punto de darnos a ¡Pamela Jiles! como presidenta de la Cámara, el nuevo oficialismo se organizó y logró la presidencia de ambas cámaras, así como conformaciones ampliamente favorables en comisiones estratégicas, lo que facilitará la aprobación de las reformas legales necesarias para que el Gobierno de emergencia pueda cumplir sus promesas de enfrentar la delincuencia, el crimen organizado, la migración descontrolada, el estancamiento económico y el desfonde de nuestras instituciones.
Estos días hemos visto por parte del Presidente y sus ministros un volumen de trabajo que sorprende para bien. Estábamos tan acostumbrados a la flojera, impuntualidad y falta de seriedad del Gobierno anterior que se agradece un equipo que muestra la importancia del trabajo bien hecho. Gestión que ha sido ampliamente valorada por la ciudadanía: según la Encuesta CADEM, se trata del Presidente con más valoración positiva en su primera semana desde que se realiza la encuesta (2010), y por amplia diferencia (5% más que los que le siguen), representando de forma casi exacta una inversión de los niveles que tenía Gabriel Boric en sus últimos meses en el poder. Con el 62% de los encuestados, podemos estar optimistas con lo que viene, y podemos ver que el hoy Presidente de la República tenía razón cuando nos decía “Todo va a estar bien”.




