Estamos bien en el refugio los 33
Jaime Jankelevich | Sección: Historia, Política, Sociedad
A raíz de la celebración de los 15 años del rescate de los 33 mineros de la Mina San José en la Región de Atacama, El Líbero organizó una Expedición a la zona, teniendo como anfitrión a quien tuvo la mayor responsabilidad de dicha operación, el entonces ministro de Minería Laurence Golborne, admirado, querido y acogido como un hermano por los mineros.
La expedición se realizó entre el domingo y el martes pasado, donde tuvimos el privilegio de compartir con diez de los 33 rescatados y conocer sus vivencias de lo que fueron los 69 días que estuvieron atrapados a 700 metros de profundidad. Pero no solo eso, sino que tuvieron que esperar 17 días para recién ser encontrados y tomar contacto con la superficie, pero durante muchos días no supieron si tratarían de rescatarlos, si había gente preocupada de su suerte, si se salvarían, si volverían a ver a sus familias, nada. Solo la esperanza que así fuera y que saldrían con vida.
Eso ocurría a 700 metros de profundidad, pero en la superficie, el drama era otro. No se sabía si había sobrevivientes y si los hubiera, si habían logrado llegar al refugio y en qué condiciones estaban. Unos rescatistas de la compañía intentaron entrar por una de las chimeneas que bajaban al interior de la mina para ver si lograban tener alguna información. Comenzaron a bajar pero rápidamente se encontraron con una enorme roca que había caído y bloqueaba cualquier posibilidad de llegar hasta donde podrían encontrarse.
Entonces se decidió iniciar excavaciones. Cuando escucharon los primeros ruidos de los sondajes que erosionaban la roca, la esperanza los hizo gritar de alegría. Y mientras el ruido se hacía cada vez más fuerte, pensaron que llegarían al lugar donde estaban, pero, con gran frustración para ellos, los primeros esfuerzos pasaron por el lado del refugio y no tuvieron suerte en encontrarlos. A todo esto, se les había terminado casi todo el alimento y ya ingerían lo poco que les quedaba cada tres días.
Fueron varios los intentos fallidos, hasta que 17 días después de ocurrido el derrumbe, se logró perforar la roca del refugio, y al extraer la sonda, encontraron el famoso papel que decía Estamos bien en el refugio los 33, que se hizo célebre en todo el mundo. Quien lo escribió fue don José Ojeda, quien brillantemente comunicó en una frase todo lo que se requería saber.
Conocer detalles de lo ocurrido demuestran la dimensión de esta hazaña. Se estaba en medio de un cerro, lejos de la entrada a la mina y hubo que decidir el sitio para iniciar un nuevo sondaje después de pasar de largo del refugio varias veces. El lugar elegido fue perfecto. Y lo más increíble, es que el diámetro de la perforación por donde bajaron el sondaje que los encontró no tiene más de 10 -12 cm. Se utilizaron barras de perforación metálicas interconectadas de 200 Kg cada una hasta una profundidad de 700 metros y apareció en el refugio, generando la algarabía de los 33 hombres que finalmente supieron que saldrían con vida.
Y ese fue el primer día del comienzo del rescate propiamente tal, seguido después por la gran perforación por donde se bajó la cápsula que trajo uno a uno a la superficie a los 33 mineros atrapados. Entre medio ocurrieron no pocos problemas, pero no me quiero extender en ello, sino destacar lo más importante de esta hazaña.
Esta hazaña fue posible en primer lugar, por el liderazgo del Presidente Sebastián Piñera, quien no vaciló en involucrarse en salvar a quienes estaban atrapados por la madre tierra. Esa decisión implicaba un gran riesgo, porque el Gobierno no tenía ninguna obligación de intervenir, pues la mina era una empresa privada, no estatal como Codelco. Por lo tanto, a pesar de que le aconsejaban que no interviniera, no dudó en tomar la decisión contraria. De hecho algunos de los rescatados nos comentaron que están convencidos que si otro hubiera sido el Gobierno, no estarían vivos.
Ese liderazgo convocó a más de 600 personas que participaron en múltiples labores requeridas para un exitoso rescate. Las 22 horas que duró subirlos a todos, fue observada por 1.200 MM de personas en todo el mundo, siendo el segundo programa más visto en la historia de la TV mundial, después del alunizaje de Neil Amstrong.
El rescate de los 33 fue una hazaña país, que demostró que cuando un líder está dispuesto a asumir riesgos como los asumió el Presidente Piñera, mostrando un camino a seguir no importando las dificultades a superar, motivando con esperanza y fe a los mejores para el logro de un objetivo, es posible alcanzar el éxito por difícil que sea el propósito a lograr. El cariño, admiración y agradecimiento de los 33 hacia el fallecido Presidente emociona y es digno de destacar.
Estamos bien en el refugio los 33. Fue el mejor homenaje al Presidente que optó por salvarles la vida.
Nota: Este artículo fue publicado originalmente por El Líbero el domingo 10 de agosto de 2025.




