El Cambio Radical que Chile necesita

José Antonio Kast | Sección: Política, Sociedad

Chile está en una encrucijada histórica. Después de años de malas decisiones, ideología e ineficiencia, nuestro país enfrenta una triple emergencia: la inseguridad se toma nuestras calles, la economía estancada que asfixia a las familias y la crisis social que compromete la esperanza de millones de chilenos.

Chile no está condenado al fracaso. El país que soñamos —el de las familias que progresan con esfuerzo, la clase media que cumple sus metas, la educación como motor de oportunidades y un Estado al servicio de la gente— puede volver a levantarse. Yo lo hará con más fuerza, más seguridad y más prosperidad.

Ese cambio no se logrará con retoques menores ni administrando la decadencia. Chile necesita un cambio radical. Un cambio que devuelva el orden y la autoridad, para que la ley vuelva a proteger al inocente y castigar al delincuente. Un cambio que recupere nuestras fronteras, que enfrente al crimen organizado con toda la fuerza del Estado y que devuelva a las familias la tranquilidad de vivir sin miedo. Un cambio que reactive la economía, que libere a los emprendedores de trabas absurdas, que premie el mérito y devuelva dignidad a cada chileno a través del trabajo y la libertad. Un cambio que ponga a las familias al centro, que apoye la maternidad y la paternidad, que enfrente la crisis de natalidad y que vuelva a hacer de la educación el gran vehículo de movilidad social.

Este programa es la hoja de ruta de un gobierno de acción, que no se quedará en diagnósticos, sino que pasará a la acción desde el primer día. No nos mueve la revancha ni la ideología; nos mueve el amor por Chile y la convicción de que podemos volver a ser una nación donde la seguridad, la libertad y la prosperidad sean derechos de todos, y no privilegios de unos pocos.

La historia la escriben los que se atreven a cambiarla. Y nosotros, junto a millones de chilenos, vamos a escribir el capítulo en que Chile se levanta. No será un camino fácil: habrá resistencias de quienes se benefician del desorden, la corrupción y la ineficiencia. Pero tenemos la certeza de que, con carácter, unidad y trabajo, Chile volverá a ponerse de pie.

Hoy hacemos un llamado de emergencia a todas las fuerzas: a las mujeres que empujan sin rendirse; a las pymes que no bajan la cortina; al campo y a los trabajadores que levantan la nación; a los jóvenes que no se resignan a la mediocridad; a las regiones que avanzan por sí solas; a los barrios que se organizan; a los niños que representan nuestro futuro.

Porque cuando los chilenos juntamos nuestras fuerzas, Chile mejora. Chile se levanta. Chile cambia su destino. Es el momento de cambiar, de volver a soñar y de construir un país grande, seguro y próspero.

Juntos somos fuerza. Juntos somos cambio. Somos la Fuerza del Cambio. No venimos a administrar la mediocridad: venimos a construir grandeza. A hacer de Chile un país fuerte, justo y libre.

Esta es una invitación a sumarse a la Fuerza del Cambio. Porque Chile merece volver a ser un país de esperanza y grandeza.

 

Nota: Este texto es el epílogo del Programa de Gobierno de José Antonio Kast, disponible en www.kast.cl.