Un rasgo totalitario

Gonzalo Rojas Sánchez | Sección: Historia, Política, Sociedad

El empeño comunista por cambiarle el nombre a calles, plazas y puentes de Santiago, ofrece una interesante perspectiva, para la que muchas veces no se encuentran ejemplos contemporáneos, por lo que hay que recurrir solo a datos de la historia y, habitualmente, de otros países.

Me explico: cuando se usa la expresión “totalitarismo”, se la explica conceptualmente y después se la muestra con ejemplos referidos a la Unión Soviética de Lenin y Stalin.

Y hasta ahí llegamos.

Pero hoy, en el Chile de 2023, el Partido Comunista, a través de su hegemónico control del municipio de Santiago –alcaldesa, cuatro concejales propios y tres asociadas– nos entrega en bandeja un ejemplo magnífico.

La mentalidad totalitaria propia del comunismo se expresa así: todo ámbito del dominio privado es una amenaza para el Estado controlado por el Partido; el Partido se impone a las personas a través de todas las estructuras económicas, sociales y políticas; el Partido sabe que las dimensiones culturales y espirituales son aún más importantes y, por eso, desarrolla estrategias para aniquilar todo vestigio de libertad en esas dimensiones.

El Partido Comunista de Chile no controla aún todo el Estado, pero tiene ya una importante presencia en muchas de sus estructuras. No olvidemos que es partido de Gobierno por segunda vez (Bachelet II y Boric). En la dimensión municipal de la vida pública, es efectivamente “dueño” de Santiago y Recoleta, y ahí practica los métodos de control totalitario que le permiten medir el volumen de resistencia a sus medidas extremas.

Es lo que ha hecho con el cambio de nombre de las calles en el centro de la capital: suprimir doblemente espacios de libertad y tradición. Da lo mismo lo que los vecinos piensen; ellos tienen que entender que el Partido sabe lo que les conviene. Da lo mismo la tradición; todos los chilenos tienen que entender que la historia la escribe el Partido a través del Estado. Y, de paso, el Partido Comunista ha medido el volumen de oposición formal a la medida: mínimo.

Los rasgos del Estado totalitario que los comunistas buscan construir han quedado de manifiesto en un pequeño detalle: así se comienza…