Jaime Eyzaguirre y la polémica

Gonzalo Rojas Sánchez | Sección: Historia, Política, Sociedad

#03-foto-1Al continuar con las columnas dedicadas a grandes figuras del conservantismo en Chile, dedicamos ésta a Jaime Eyzaguirre.

El conocido historiador fallecido trágicamente en 1968 es una de las personalidades más notables del siglo XX en el país.

Investigador consumado, publicó 347 escritos que cubrieron casi todos los campos de la historiografía, así como temas de religión, doctrina social, derecho, política y literatura.

Profesor sublime, Antonio Dougnac, unos de sus discípulos, nos dice que “daba sus clases con brío; se notaba que estaba enamorado de lo que hacía y que vivía lo que decía; (…) eran sus palabras en un principio como un arroyo manso, que al ir como bajando por montuosas elevaciones se va haciendo más vivo hasta acabar en una cascada estruendosa; los alumnos, cautivados, no podíamos muchas veces hacer otra cosa que ovacionarlo; había algunas clases suyas que eran clásicas; los de otros cursos nos preguntaban en qué parte de la materia iba Eyzaguirre para saber cuándo se daría, por ejemplo, la clase de Portales; se abarrotaba entonces la sala; al término de su disertación era el delirio….”.

Polemista indomable, Ricardo Krebs nos cuenta que “distinguía claramente entre la persona y las ideas que sustentaba, y combatía las ideas cuando éstas le parecían equivocadas, a la vez que procuraba respetar la dignidad del prójimo (porque) era una persona llena de vida, de temperamento fogoso, convencido de que la verdad en que él creía era verdad absoluta y que tenía obligación de dar testimonio de esta verdad”, aunque a veces tuviera que reconocer que al hacerlo había faltado a la caridad; entonces pedía perdón y se esforzaba más para la próxima.

En las tres actividades descritas necesita el conservantismo chileno de hoy personas que sigan esa aguas: que dediquen su vida a la investigación, a la docencia y a la discusión pública. Sin duda, esta última dimensión es en el presente la menos prestigiosa, en medio de un clima achatado a veces por el temor y en otras ocasiones por el individualismo.

Con toda seguridad, Jaime Eyzaguirre nos estaría impulsando hoy a vencer una y otra mala tendencia.