Diferencias de diagnóstico

Camila Jiménez | Sección: Política, Sociedad

#11 foto 1Observando el recorrido de los proyectos de ley de reformas que ha presentado el actual gobierno, se puede inferir que entre derecha e izquierda hay diversas maneras de percibir lo que los ciudadanos quieren y necesitan. Estas diferencias en el diagnóstico podrían tener una base muy clara: la capacidad de observar la realidad de forma objetiva. Analizaré la discusión de la reforma laboral, pues es en esta reforma donde se puede apreciar con mayor claridad.

La Nueva Mayoría tiene una visión parcial, pues su referente es lo que la CUT le informa. Ellos observan la realidad que afecta específicamente a los sindicatos, una visión más bien particular (confrontado a una visión general), pues no todas las empresas tienen sindicatos, y no todos adhieren a la CUT, que además tiene un perfil de izquierda. Ellos requieren más herramientas legales para hacer valer su punto de vista frente a las empresas, como poder hacer huelgas sin que sus empleadores puedan reemplazar los trabajadores, mientras estas se encuentren vigentes. Es lo que ellos creen que se necesita en sus empresas, pero no pueden observar la realidad de todas las empresas del país.

La visión de la oposición pareciera estar más basada en la opinión del empresariado y en análisis económicos. Los últimos son lejos más generales que la sola visión de la CUT, y por lo tanto pueden abarcar lo que ocurre en la realidad nacional. Así, pueden afirmar que si los trabajadores hacen una huelga y no pueden ser reemplazados, pueden llevar a una empresa incluso a la quiebra. Es un análisis económico, por tanto muy global, y que no considera la realidad de los trabajadores chilenos. Por su parte, el empresariado hace otro análisis, y siendo ellos más cercanos a la realidad de los trabajadores, puede ser un análisis mucho más cercano a la realidad. Pero ¿la realidad de la totalidad de los trabajadores, está siendo tomada en cuenta? Lo dudo, y es muy difícil observar esta realidad. Volveré a esto más adelante.

A lo que indica el análisis económico, la CUT responde que por eso los sindicatos solicitan información de la situación económica de la empresa, como la que se entrega al SII o a los bancos, sin sospechar que esta información suele ser muy técnica, y que en muchas ocasiones tendrán que recurrir a expertos que les expliquen qué significa (más aún con la reforma tributaria, que hizo más complejo el análisis, y que incluso a los expertos se les ha hecho difícil comprender). El oficialismo responde adhiriendo a lo que afirma la CUT, pero agregando algo nuevo: el crecimiento de la economía no genera equidad, por lo tanto no vamos a tomar en cuenta lo que dice la economía, pues hay que, de algún modo, generar mayor equidad en la economía.

¿Por qué la CUT y el oficialismo hacen caso omiso a lo que la oposición y la economía (como conocimiento técnico) advierten? Es sumamente simple: ellos por lo general desprecian a la economía (más aún de la economía de mercado) y es clara su posición, reflejada en llevar a cabo las reformas pese a los problemas de crecimiento económico que estamos teniendo hoy en día. En su punto de vista, hay que hacer sacrificios para generar mayor equidad, y desde hace muy poco están notando que en verdad sí necesitaban el crecimiento económico, incluso para la ejecución de sus reformas. Lo consideran así las palabras de la Presidenta este 21 de mayo: “el crecimiento por sí sólo no trae más equidad; pero sin crecimiento fuerte y sostenido, las políticas de equidad e inclusión carecen de bases sólidas”. Lo ha llegado a afirmar el Ministro de Hacienda, y ha quedado consignado en varios diarios el día de hoy (9 de junio de 2015).

Y lo que viven los trabajadores ¿quién lo ha tomado en cuenta? La realidad del mundo del trabajo es muy diversa, muy compleja de conocer, y aún más de analizar. Esto ha sido estudiado por las Ciencias Sociales desde hace mucho ya, de la manera más objetiva posible.

En cuanto a una reforma laboral, una ley que trate de englobarlas a todas puede ser justa para algunas, e injusta para otras. Es por eso que en todo el mundo las leyes son cada vez más en número, pues se trata de abarcar situaciones cada vez más específicas. Esto no es malo, al contrario, es positivo. No se puede comparar la situación laboral de alguien que trabaja en una oficina armando computadores, en una empresa que funciona de lunes a viernes en horario de oficina, con la situación de alguien que trabaja en un hotel que está abierto las 24 horas, o la de una asesora del hogar. Hasta ahora, en Chile se ha hecho leyes cada vez más específicas en relación con el mundo del trabajo, y ese debería ser el camino a seguir.

#11 foto 2El diagnóstico, tanto en el mundo del trabajo, como en la educación o la familia, no se debe hacer partiendo desde una ideología, o de un número de casos reducidos (es que yo conozco a alguien que le pasó eso). Es necesario hacerlo de la manera más objetiva posible, de manera que pueda determinar lo que es necesario cambiar o no (muchos dirán que la objetividad es imposible de alcanzar, pero es necesario intentarlo). Al hacer una política pública se debe ser muy responsable, pues cada una es un mensaje a la población, acerca de lo que es bueno o malo, lo aceptable o lo que no lo es. Muchas veces se obtienen resultados inesperados, y es por eso que al estudiar una política pública (de cualquier tipo) hay que tener muy en cuenta todos los factores posibles. Aun así, muchas veces se escapa más de alguno.

Los seres humanos somos libres, y sí, podemos hacer muchas cosas, pero tenemos que ser responsables de los efectos de nuestros actos. Espero que el actual gobierno, y los parlamentarios que han apoyado sus reformas (sea solo unas pocas o todas) tomen responsabilidad de sus efectos, tanto de los sociales como de los económicos.