Programa “Contacto”

Marco Gambino Maggiolo | Sección: Educación, Sociedad

Para quienes han leído el Apocalipsis como algo más que un libro de fábulas, no debe llamar la atención lo exhibido en Canal 13, manipulando la noble profesión de asesora doméstica con fines mezquinos. No pretendo desempolvar el manoseado calendario maya para decir que el mundo se puede acabar este año. Lo escupido en ese “reality” –el sentido común no permite calificarlo como investigación periodística– es simplemente una muestra más del trabajo que las fuerzas del mal llevan realizando desde los primeros años de nuestra era que, para rabieta de muchos, sigue llamándose cristiana… y, si se me apura, desde varios milenios antes.

A los docentes, directivos y demás trabajadores que se gastan la vida en las aulas y patios educando personas virtuosas, los animo a consolarse sobriamente con las palabras atribuidas al ingenioso hidalgo: “¡Ladran, Sancho!… Señal que cabalgamos”. Reciban esos escupitajos como un galardón más precioso que los puntajes máximos en la PSU y el SIMCE. Paciencia: la verdad, tarde o temprano, va a triunfar.

Y a los responsables del “reality”, les agradeceré tener presente lo que enseña un catedrático de Ciencias de la Comunicación, en una prestigiosa universidad romana: “No hay que confundir la opinión pública con la opinión publicada”. Es cierto: si un perro muerde a un humano, la pobre víctima tendrá que aguantarse en dolor en su ámbito privado. Pero si un humano muerde a un perro, eso sí que es material para nuestros noticieros, llenos de sensacionalismo y emotividad barata. ¿Por qué no van a hacer un verdadero trabajo periodístico a los colegios que instituciones vinculadas a los centros educativos injuriados ayer fomentan, por ejemplo, en la Población El Castillo de La Pintana? A lo mejor no se atreven a internarse por esas calles…