Elogio a Huemul

Sebastián Toro Dellacasa | Sección: Arte y Cultura, Historia, Sociedad

Huemul es el nombre de un noble cervatillo, que habita indómitas regiones del finis terrae americano. Gabriela Mistral ya lo retrataba “emparentado con lo perfecto”. Y decía que “Su fuerza está en su agilidad. Lo defiende la finura de sus sentidos: el oído delicado, el ojo de agua atenta, el olfato agudo. Él, como los ciervos, se salva a menudo sin combate, con la inteligencia, que se le vuelve un poder inefable. El huemul quiere decir la sensibilidad de una raza: sentidos finos, inteligencia vigilante, gracia. Y todo eso es defensa, espolones invisibles, pero eficaces, del espíritu.” Hermoso, solitario y de proverbial mansedumbre, es un mamífero que resulta totalmente imperceptible y desconocido para el citadino moderno, que no explora la vida más allá de su rutina burguesa, absorto en el imperio de las tripas. El huemul en cambio rayando los límites de la extinción, sobrevive las amenazas que le atenazan, con delicadeza y señorío.

Asimismo superando mareas adversas y vientos contrarios permanece indefectiblemente la antigua Librería Huemul de Buenos Aires (Santa Fe 2237). Verdadero oasis en nuestras tierras americanas, para quienes no se conforman con padecer los tiempos que corren.

Cuando la confusión y la dispersión del pensamiento campean en las mentes y la idolatría de la “novedad” se ha establecido en religión oficial, quizás las bibliotecas y las librerías de viejo sean unos de los pocos lugares en que el legado de nuestros antepasados sobreviva, recordándonos que otra vida es posible. Aquí recordamos a Stefan Zweig, quien dirá que “los libros se escriben (y se difunden) para unir a los seres humanos, y así defendernos frente al inexorable reverso de toda existencia: la fugacidad y el olvido.

Librería de anticuario según el decir argentino, librería de viejo según el chileno, es aún atendido por sus amables dueños, con quienes se gozan largas, sabias y entrañables conversaciones. El amor a la buena literatura y a los bellos libros es una profesión que se conoce y practica en la Librería Huemul.

Cuenta con más de 120.000 títulos de los más variados temas y estilos, pero sobretodo literatura de valía, que no tranza con la mediocridad de moda. (Se puede revisar su extenso catálogo en su página de internet). Además cuenta con varios centenares de obras editadas por la misma librería, entre ellas títulos inéditos y traducciones propias de obras de difícil acceso y de gran calidad. Entre sus obras se cuentan con autores de la talla de Charles Maurras, Hillaire Belloc, Nicolas Berdiaeff, Ramiro de Maeztu, Rafael Sánchez Mazas, Rafael Gambra, Leonardo Castellani, Rubén Calderón, Alberto Caturelli, Jordán Bruno Genta, entre otros muchos. Y entre ellas colecciones de títulos sobre Educación, Teología y Política.

La librería tiene una larga historia de más de 70 años, fue fundada en 1940, que atraviesa gran parte de la historia moderna de Argentina, con sus claros y oscuros. Más aún, parte de esa historia ha pasado por sus vitrinas. Pues, además de salvaguarda de valiosos libros, ha sido un verdadero espacio de difusión cultural del pensamiento tradicional católico. En esta librería se dictaron durante largo tiempo conferencias de grandes pensadores argentinos, entre ellos el sacerdote jesuita Leonardo Castellani, eminente teólogo tomista, el R.P. Julio Meinvielle, el profesor Alberto Caturelli, entre otros. Ya en tiempos sombríos padeció el allanamiento y clausura de la librería, por los autoimpuestos “heraldos de la libertad”, que censuran a los que llaman las cosas por su nombre.

Triste constatar que en nuestro país no exista en la actualidad algún lugar similar a la Librería Huemul. Quizás lo más cercano, haya sido la Librería El Árbol, que perteneciera al historiador Jaime Eyzaguirre, ubicada en calle Moneda y que funcionara por allá en la década del cincuenta, como centro cultural de difusión católica.

Esperamos contra toda esperanza que surja una “Huemul” en Chile, amiga y hermana en la comunión de ideales, de la gran Huemul argentina.