¿Movimiento social?

Gonzalo Rojas Sánchez | Sección: Política, Sociedad

Se ha instalado la expresión «El movimiento social», como si fuera una realidad evidente, en singular y con afanes de totalidad.

Pero grupo a grupo, la verdad es muy distinta: no existe el movimiento social, sólo hay, por una parte, hebras más fuertes e ideologizadas y, por otra, hilachas  débiles y de fachada.

Los sindicatos y la CUT apenas tienen presencia para el 1º de mayo y el 24 y 25 de agosto hicieron el loco.

Los Colegios profesionales están centrados en sus tareas propias y el único que se muestra activo es el que tiene menor categoría profesional, por triste que sea para el país.

Las Juntas de vecinos interactúan más o menos con sus municipios, pero para nada están representadas en el monstruo movilizado.

¿Y la representación estudiantil de la educación superior? Es sesgada, porque deja fuera a más de la mitad de las universidades y a todos los IP y CFT, pero incluye una inventada Federación de estudiantes mapuches.

El Movilh no parece mostrar en números a ese supuesto 10% de personas sexualmente interesadas en la diversidad. Y las manifestaciones de las minorías étnicas, bajo mirada cercana, congregan a europeos, y cuicos chilensis que poseen dosis mínimas de sangre autóctona. Los ecologistas y los animalistas, bueno, son los mismos anteriores, sólo que reciclados para la ocasión.

Los grupos de fe comienza a levantar su cabeza y a marchar, pero los creyentes chilenos, como creen poco, se movilizan aún menos.

Incluso ha aminorado la fuerza de los grupos de  derechos humanos, una vez obtenida la batería de prebendas que los beneficia.

¿Y que fue de los deudores habitacionales o de los eventuales perjudicados por repactaciones inconsultas de deudas? En su casa, bien gracias.

Las cosas han estado muy mal en las calles para Chile, pero la dimensión de quienes provocan esos problemas corresponde a la típica minoría audaz, perfectamente coordinada y, además, potenciada desde todas las tribunas de comunicación socialista.

Existen y son peligrosos, pero son muchos menos que lo que parecen.